Aarón Palacio: «Mi lucha es torear cada día con más categoría, pasión y despacio»
El torero maño afronta el 12 de octubre en Las Ventas, donde confirmará su alternativa junto a Morante de la Puebla y Héctor Gutiérrez, en una de las tardes más importantes de su carrera

Eduardo Elvira
Director

Aarón afronta el tramo decisivo de una temporada que le ha permitido dar un paso adelante en su evolución como torero. El zaragozano llega a una de las fechas señaladas de su carrera: el próximo 12 de octubre confirmará su alternativa en la Plaza de Toros de Las Ventas junto a Morante de la Puebla, en una tarde que supone un nuevo examen dentro de su trayectoria.
Más que hablar de un cambio, Aarón prefiere hacerlo de evolución. La experiencia acumulada durante la temporada le ha aportado mayor oficio, bagaje y confianza a la hora de afrontar las tardes, pero mantiene intacta su exigencia personal de seguir mejorando.
«Creo que, sobre todo, este año he conseguido torear mejor que hasta ahora. Esa es mi lucha y por lo que entreno cada día: intentar torear con más categoría, con más pasión y más despacio, que para mí es lo más difícil del toreo», explica.
Durante este camino ha tenido también la oportunidad de compartir cartel y experiencias con Morante de la Puebla, una de las grandes referencias del toreo actual. Aarón reconoce que no existe un consejo concreto que haya marcado su relación con el maestro, sino la posibilidad de observarle y escucharle.
«Morante es un torero histórico del que se puede aprender muchísimo. Creo que nunca me ha dado un consejo como tal porque también es una persona especial y no habla mucho, pero cuando he tenido la oportunidad de escucharlo, lo que he hecho es abrir mucho los oídos e intentar aprender todo lo que se pueda de un terreno tan grande como él», afirma.
Ahora, todas las miradas están puestas en Las Ventas. Madrid será el escenario de una tarde de máxima responsabilidad para un torero que entiende que la única manera de llegar al público es desde la autenticidad. Aarón sabe que cada aficionado tiene su propia forma de entender el toreo, pero considera imprescindible acudir a una plaza como Madrid con verdad, pasión y personalidad.
«Creo que Madrid se entrega cuando hay un torero que hace las cosas de verdad. Cada aficionado tiene su forma de entender el toreo, pero hay que ir a Madrid con mucha pasión, intentar hacerlo todo con mucha verdad y, sobre todo, no traicionarse a uno mismo», señala.
Esa búsqueda de autenticidad está por encima de cualquier etiqueta. Aarón ha sido señalado como una de las revelaciones de la temporada, pero prefiere que sea su actuación delante del toro la que determine la percepción que se tenga de él.
«Lo más importante es hablar delante del toro, triunfar cada tarde y mejorar mi toreo y mi forma de entender esto. Cuando uno hace eso, la gente habla de ti y te pone etiquetas, muchas veces buenas y otras muchas malas, pero intento mantenerme al margen y mirarme a mí mismo», sostiene.
Una filosofía que, según reconoce, resulta mucho más sencilla de expresar que de llevar a la práctica: «Hablar delante del toro es fácil decirlo, pero no es tan fácil hacerlo. Creo que es la forma más honrada de ganarte a la gente, ganarte al público y crecer también tú en tu vida y en tu carrera como torero».
A la hora de echar la vista atrás y escoger una tarde que haya marcado un antes y un después, el torero zaragozano no se queda con una única actuación. El Puerto de Santa María, Zaragoza, Sevilla o Madrid forman parte de una trayectoria en la que cada tarde ha dejado una enseñanza diferente.
«Decirte una u otra creo que sería mentirte. Cada tarde tiene sus cosas positivas y sus cosas negativas de las que se puede aprender. He disfrutado mucho en muchas plazas y en otras no lo he hecho, pero me han servido para crecer mucho», reconoce.
Aarón tampoco quiere presentar ahora un torero diferente al que ha sido durante sus distintas etapas. Su intención es seguir construyendo sobre la misma base, pero con una evolución constante en su concepto.
«Soy el mismo torero que me haya visto de novillero sin caballos, incluso de becerrista y de novillero con caballos. Pero intento mejorar, ser cada día mejor torero, torear mejor y torear más despacio. Es por lo que lucho y por lo que entreno cada día», asegura.
Con Madrid en el horizonte y Zaragoza como otra de las grandes citas de este tramo final de temporada, el torero prefiere no adelantarse todavía al próximo curso. Considera que pensar ahora en 2027 sería precipitado cuando dos tardes de tanta importancia pueden marcar el rumbo de los próximos meses.
«De momento tengo dos objetivos muy importantes, que son Madrid y Zaragoza. Cuando pasen esos dos, empezaré a pensar en 2027. Creo que estar pensando ahora en el año que viene es un sinsentido. En dos días me puede cambiar la vida para muy bien o para muy mal. Pueden pasar muchas cosas», explica.
Su sueño inmediato pasa por conseguir una tarde rotunda en Madrid y trasladar después esa versión a Zaragoza, delante de sus paisanos y de todos los aficionados que le han acompañado durante su carrera.
«Imagínate cortar en Madrid tres o cuatro orejas y que fueran muy rotundas, de esas en las que toda la plaza está de acuerdo, y que bordaras el toreo como lo sientes y como te llena. Y después ser capaz de ir a Zaragoza y hacer lo mismo para los ojos de mis paisanos», confiesa.
Aarón afronta así una de las semanas más importantes de su carrera con una idea clara: no cambiar su identidad, sino seguir evolucionando dentro de ella. Madrid y Zaragoza aparecen ahora como los dos grandes objetivos de un torero que quiere que su evolución se mida, por encima de cualquier etiqueta, en la cara del toro.


