López Peregrino, Juan Alberto Torrijos y Rafael de la Cueva harán el paseíllo el próximo 7 de septiembre ante un encierro de intachable trapío y riqueza de pelajes.
El certamen del Alfarero de Oro vivirá el próximo lunes 7 de septiembre una de las tardes de mayor espectación ganadera de sus bodas de plata y edición XXVI. Los toros de la vacada de Alcurrucén desembarcarán en la plaza toledana presentando un encierro de una belleza estética sobresaliente y con la exigencia de volumen propia del coso sagreño.
El envío seleccionado de la divisa de la "P" destaca por una extraordinaria variedad cromática en sus pelajes, luciendo capas que van desde el colorado clásico de la casa hasta vistosos berrendos, pasajes cárdenos y hondos negros zahínos. En cuanto a sus morfologías, la novillada exhibe un trapío impecable, con reses bien cuajadas, hondas de caja y con arboladuras serias, desarrolladas y astifinas que no dejarán indiferente a la afición.
Los encargados de dar la cara ante las embestidas y matices de la divisa de origen Núñez serán los espadas López Peregrino, Juan Alberto Torrijos y Rafael de la Cueva, quienes componen una terna de jóvenes promesas dispuestas a dejar su impronta en uno de los escaparates más codiciados y rigurosos del circuito novilleril.