El joven novillero afrontará el próximo 10 de octubre uno de los compromisos más importantes de su carrera, con tres cuadrillas ya definidas para una tarde marcada por la expectación.
Álvaro Serrano ya tiene
definidas las tres cuadrillas que le acompañarán este
sábado 10 de octubre en la Plaza de Toros de Las Ventas, escenario de una de las citas más importantes de su trayectoria: su
encerrona con seis novillos en Madrid.
El novillero contará para este exigente compromiso con un amplio equipo de profesionales, repartidos en tres cuadrillas, que asumirán junto a él una tarde de máxima responsabilidad ante la afición madrileña.
- Tres cuadrillas para una tarde de máxima exigencia.
La primera cuadrilla estará formada por los picadores Marcial Rodríguez y Héctor Vicente, mientras que actuarán como banderilleros Jesús Aguado, Asier Campos y Domingo Valencia. El puesto de mozo de espadas lo ocupará Pedro Serrano, con Marcos Rufo como ayuda.
En la segunda cuadrilla, los encargados de la suerte de varas serán Javier Sánchez y Pedro Iturralde. Los banderilleros serán Iván García, Víctor del Pozo y Fernando Sánchez, con Sergio López “Ciclón” como ayuda.
La tercera cuadrilla estará integrada por los picadores Espartaco y Chano Garrido, mientras que Caco Ramos, Raúl Ruiz y Víctor Hugo actuarán como banderilleros. Adri Navas completará el equipo como ayuda.
Con la composición de sus tres cuadrillas ya definida, Álvaro Serrano tiene prácticamente todo preparado para afrontar una tarde señalada en rojo en su calendario. El novillero hará el paseíllo en solitario en Las Ventas, asumiendo el reto de enfrentarse a seis novillos en uno de los escenarios de mayor trascendencia y exigencia del toreo.
La encerrona supone una oportunidad para Serrano de mostrar su concepto y capacidad ante la exigente afición de Madrid, en una tarde en la que cada detalle cobrará especial importancia.
Las Ventas será este sábado 10 de octubre el escenario de un reto mayúsculo para Álvaro Serrano, que buscará escribir una nueva página en su trayectoria ante seis novillos y con tres cuadrillas dispuestas a arroparle en una jornada llamada a ser especial.