Antonio Ferrera consolida una temporada de máxima exigencia y variedad de encastes en Europa
El diestro balear, tras refugiarse en el mercado americano, regresa a los grandes ciclos con diez fechas clave en las que destaca su triple apuesta ante los toros de José Escolar y sus recientes triunfos en plazas de primera categoría.

Rubén Sánchez
Coordinador

Antonio Ferrera afronta la temporada 2026 sin alivios ni reservas, demostrando una vez más su disposición para medirse a todo tipo de ganaderías y compañeros en los ruedos más diversos. El espada balear, de adopción extremeña, ya cuenta con una decena de compromisos cerrados en territorio europeo, que se suman a sus incursiones al otro lado del Atlántico. Esta intensa campaña supone una reivindicación y una declaración de intenciones inequívoca por parte de un torero que, tras verse fuera de las principales ferias de España, ha logrado recuperar el crédito de los aficionados a base de apostar por la variedad de hierros y encastes.
El núcleo central de sus próximas actuaciones estará marcado por la extrema exigencia, destacando su compromiso con la vacada abulense de José Escolar, una de las divisas con mayor personalidad y dureza del campo bravo. Ferrera asumirá el exigente reto de lidiarlos hasta en tres ocasiones consecutivas durante el mes de julio, con paseíllos programados el día 11 en Pamplona, el 12 en la localidad francesa de Céret y el 23 en Mont-de-Marsan. Esta arriesgada apuesta refleja la madurez y el momento profesional de un espada tan controvertido como admirado.
Lejos de encasillarse en un solo tipo de embestida, la agenda de Ferrera para los próximos meses destaca por su apertura a diferentes sangres ganaderas. Dentro de la rama Murube, el diestro se anunciará el 20 de junio en Muro en un festejo mixto con astados de El Capea, y el 28 del mismo mes en Zamora con reses de Castillejo de Huebra. Asimismo, el torero también lidiará diversas ramas de procedencia Domecq: el 16 de agosto estoqueará la corrida portuguesa de Passanha Sobral en Tafalla, el 5 de septiembre actuará en Valdepeñas con el hierro sevillano de Las Monjas y el 13 de septiembre comparecerá en Murcia ante ejemplares de La Palmosilla.
El circuito francés tendrá un peso específico en su campaña, ya que además de los citados desafíos de José Escolar, Ferrera ha elegido medirse con vacadas autóctonas del país vecino. El 2 de agosto lidiará reses de Hermanos Gallon y La Golosina en el coso de Saintes-Maries-de-la-Mer, mientras que el 4 de agosto formará parte de una corrida mixta en Villeneuve-de-Marsan frente a los astados con personalidad propia de Olivier Fernay.
Este planteamiento de temporada llega avalado por los importantes toques de atención que el veterano diestro ya ha protagonizado en lo que va de año, incluyendo una reciente salida a hombros por la puerta grande de Las Ventas. Su gran triunfo en la primera plaza del mundo se produjo en su tercera comparecencia en dicha arena, tras haber lidiado previamente los toros de Dolores Aguirre en el mes de marzo y la corrida sevillana de Partido de Resina dentro del ciclo de San Isidro.
Los primeros meses de 2026 ya han dejado capítulos de gran calado para la trayectoria de Ferrera, quien ha logrado perdonar la vida a dos astados de las ganaderías de José Luis Pereda y Dias Coutinho en las localidades de San Clemente y Higuera la Real, respectivamente. Estos indultos, sumados a sus actuaciones en plazas como Morón de la Frontera, Mérida o Ubrique —donde llegó a pasear los máximos trofeos—, ratifican la vigencia y la capacidad de un torero total que sigue dejando su sello inconfundible en los ruedos.


