Azpeitia oficializa una Feria de San Ignacio de máxima categoría y fiel a su identidad torista
El ciclo guipuzcoano combina el impacto de los triunfadores de la temporada con tres apuestas ganaderas de marcado prestigio y personalidad entre el 30 de julio y el 1 de agosto.

Eduardo Elvira
Director

La Comisión Taurina de Azpeitia ha desvelado de forma oficial las combinaciones de los tres festejos mayores que darán forma a su tradicional Feria de San Ignacio. El ciclo, santo y seña del verano taurino en el Norte por su escrupuloso respeto al toro y su gestión benéfica, vuelve a confeccionar un abono donde el equilibrio entre el trapío de las reses y el momento de los espadas justifica la enorme expectación que levanta cada año entre la afición internacional.
La feria romperá el hielo el jueves 30 de julio con un cartel que desborda interés tanto por la vía del pundonor como por la de la más radiante juventud. Se lidiará un encierro salmantino de Loreto Charro, divisa de excelente juego y nobleza. La terna encargada de su lidia combina la madurez de Daniel Luque, máxima figura del toreo en sazón cuyo magisterio es garantía en cualquier plaza, con la capacidad de entrega de Borja Jiménez, uno de los grandes triunfadores de las últimas campañas. Completará el cartel Marco Pérez, el joven prodigio que afronta este compromiso con el objetivo de refrendar en el Norte las extraordinarias condiciones que atesora.
El viernes 31 de julio, día del patrón San Ignacio, el protagonismo ganadero recaerá sobre las temidas e imponentes reses portuguesas de Murteira Grave, un hierro que exige el máximo compromiso y que goza de un gran cartel entre la afición torista de la localidad. Para este exigente compromiso se ha dispuesto un cartel de hombres de indudable valor encabezado por Emilio de Justo, torero de corte clásico, poderoso y forjado en las batallas más duras del panorama nacional. Junto a él hará su doblete Borja Jiménez, asumiendo la responsabilidad de lidiar dos de las ganaderías de mayor exigencia del abono, y Víctor Hernández, diestro que busca abrirse paso con firmeza en los circuitos principales mediante un concepto puro y asentado.
La feria bajará el telón el sábado 1 de agosto con el esperado retorno de los astados de Ana Romero, un encaste clásico (Santa Coloma-Algarra) caracterizado por su seriedad, su mirada fija y la encastada humillación de sus embestidas. El último paseíllo del serial estará compuesto por Morenito de Aranda, torero de exquisito gusto, empaque y una veteranía madurada que suele conectar con fuerza en estas tierras; Jesús Enrique Colombo, espada venezolano que asegura la vibración en todos los tercios, destacando especialmente por su espectacularidad en banderillas; e Ismael Martín, joven matador de toros que viene arreando con fuerza y que completa una tarde de marcado carácter dinámico.




