Borja Jiménez, David de Miranda y Marco Pérez abren la Puerta Grande en la matinal de Olivenza
Los tres espadas salen a hombros de la Plaza de Toros de Olivenza tras cortar seis orejas en un festejo de gran intensidad dentro de la Feria del Toro de Olivenza.

Eduardo Elvira
Director

Borja Jiménez
En su primero, un toro de La Ventana del Puerto con querencia a tablas pero noble por el pitón derecho, Borja Jiménez construyó la faena principalmente por el lado diestro, imponiendo poder y dominio en tandas de buen trazo. Tras una estocada desprendida cortó una oreja, con petición menor de la segunda.
En el cuarto, de Domingo Hernández, se encontró con un toro de embestida de calidad pero muy justo de fuerzas. El sevillano supo templar especialmente al natural, sujetando las arrancadas del animal para lograr momentos de lucimiento. Tras una estocada efectiva volvió a cortar una oreja.
David de Miranda
En su debut en Plaza de Toros de Olivenza, David de Miranda impactó con el segundo de la tarde, un toro de Domingo Hernández que rompió a embestir en la muleta. El onubense dejó un quite muy vistoso y una faena intensa, de muletazos largos y gran valor cuando el toro comenzó a pararse. Tras pinchazo y estocada cortó dos orejas, mientras el toro fue premiado con la vuelta al ruedo.
En el quinto, de La Ventana del Puerto, volvió a mostrarse firme ante un toro deslucido, con falta de clase y problemas en los cuartos traseros que limitaron mucho el lucimiento. A pesar de ello, el torero mantuvo la entrega y la disposición. Tras media estocada fue ovacionado.
Marco Pérez
En el tercero recibió a portagayola a un toro manso de Domingo Hernández que buscó constantemente las tablas. El salmantino logró someterlo en terrenos cercanos a los adentros, sacando muletazos de mérito ante un oponente poco colaborador. Tras estocada al segundo intento paseó una oreja.
En el sexto protagonizó el momento más dramático y emotivo de la corrida. Recibió al toro de rodillas y sufrió una fuerte voltereta que le obligó a pasar por la enfermería. Regresó al ruedo para firmar una faena de enorme entrega, aprovechando la buena condición del toro de La Ventana del Puerto con un toreo largo y profundo. Tras una estocada rotunda cortó dos orejas, saliendo a hombros.






