Castella y Cristian Pérez pasearon un trofeo en una tarde marcada por la lluvia, que obligó a suspender la corrida después del tercer toro ante el mal estado del ruedo. Manzanares fue ovacionado tras aviso.
La lluvia terminó siendo la gran protagonista de la corrida de toros celebrada este domingo en
Hellín. El festejo, que ponía el cierre a la temporada taurina en la localidad albaceteña, tuvo que ser
suspendido después de la muerte del tercer toro debido al intenso aguacero y al estado impracticable en el que quedó el ruedo.
La tarde había comenzado con expectación, con casi lleno en los tendidos y un cartel compuesto por Sebastián Castella, José María Manzanares y el torero local Cristian Pérez, encargados de lidiar una corrida de Zalduendo.
Castella abrió plaza ante un primero de escasa presencia y justo de fuerzas. El francés tuvo que poner todo de su parte para mantener la faena, encontrando sus mejores momentos por el pitón derecho y dejando algunos naturales de buen trazo. Tras una estocada, paseó una oreja.
El segundo correspondió a José María Manzanares, que se encontró con otro ejemplar falto de fuerza. El alicantino consiguió llevarlo a los medios y encontró mayor regularidad por el pitón derecho, aunque el toro terminó refugiándose en tablas. Manzanares no estuvo acertado con la espada y tras escuchar un aviso, recibió una ovación.
La emoción aumentó con la salida del tercero, lidiado por Cristian Pérez. El toro, inicialmente parado y sin definirse en el capote, fue ganando algo de movilidad durante la lidia. Sin embargo, la lluvia comenzó a intensificarse hasta convertir la faena en un auténtico desafío.
Cristian Pérez, decidido ante sus paisanos, brindó al público que buscaba refugio en las bocanas y los palcos y tiró de oficio para aprovechar las posibilidades del animal. Por el pitón derecho consiguió varias tandas meritorias y conforme avanzó la faena, acortó las distancias para cerrar la obra con adornos, circulares invertidos y unas ajustadas manoletinas.
La espada necesitó de un segundo intento y posteriormente de un golpe de descabello. Tras escuchar un aviso, la petición del público fue mayoritaria y Cristian Pérez paseó una oreja tras aviso.
Pero ya no hubo más corrida. El aguacero arreció con fuerza tras la muerte del tercero y el estado del ruedo hizo imposible continuar el festejo. La autoridad determinó la suspensión de la corrida, por lo que los tres toreros no pudieron completar la lidia de los seis toros anunciados.
La tarde dejó una oreja para Sebastián Castella y otra para Cristian Pérez tras aviso, además de la ovación a José María Manzanares tras aviso. El público de Hellín pudo disfrutar únicamente de la primera mitad de un cartel que había despertado una gran expectación en el regreso de los toros a la Feria.