El novillero madrileño resulta herido en la zona escrotal al entrar a matar al segundo astado de la tarde, regresa milagrosamente de la enfermería para lidiar a su oponente y vuelve a rozar el triunfo con los aceros.
La tarde taurina en la plaza de toros de Navalcarnero ha estado marcada por la heroicidad, el valor y el compromiso sin fisuras de Félix San Román. El novillero madrileño protagonizó una actuación de auténtica raza tras sufrir un grave percance durante la lidia del segundo animal de su lote.
El incidente se produjo en el momento crítico de la suerte suprema.
Al ir a matar a su primer oponente, San Román fue prendido de fea manera, sufriendo una cornada en la zona escrotal. A pesar de la dureza del impacto y de la evidente lesión, el espada se vació en el ruedo antes de que el público le concediera con justicia las dos orejas del astado.
Inmediatamente después, fue conducido a la enfermería del coso para ser intervenido de urgencia por los servicios médicos. En una muestra inquebrantable de entrega y torería, el novillero hizo un esfuerzo supremo para salir nuevamente al ruedo y hacer frente a su segundo oponente, firmando una faena de rotundo triunfo artístico que, lamentablemente, quedó sin el refrendo total en el marcador al marrar con la espada.
Tras concluir el festejo y recibir una nueva valoración facultativa, Félix San Román ha sido trasladado al Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles para someterse a las pruebas complementarias y continuar con el seguimiento médico pertinente.