El novillero salmantino afronta su presentación en la Plaza de Toros de Las Ventas este 3 de mayo con la ambición de quien llega rodado y en un momento de madurez clave. Sueño y responsabilidad se dan la mano en una cita que puede marcar su rumbo.
En Madrid nada es casual. Todo cuenta, todo se mira y todo se recuerda. Cristian González llega a esta cita con dos temporadas ya hechas como novillero con picadores, con rodaje en el campo y con la cabeza puesta en una plaza que aprieta, exige y no regala nada. En la previa de su presentación en Las Ventas, el salmantino habla claro: de sensaciones, de preparación y de lo que espera que pase cuando se abra el portón de chiqueros.
¿Qué supone para ti estar anunciado en la Plaza de Toros de Las Ventas este 3 de mayo?
Para mí estar anunciado en Madrid es un sueño hecho realidad. Madrid es la plaza que a los toreros nos quita el sueño, pero también la que nos hace soñar a lo grande.
¿Sientes que llegas en tu mejor momento o que aún estás construyendo tu propio concepto del toreo?
Llego en el momento perfecto. Vengo muy rodado y en un punto de madurez muy idóneo para poder sorprender.
¿Cómo está siendo la preparación para una plaza como esta? ¿Se entrena distinto sabiendo que es Madrid?
La preparación está siendo muy intensa. La preparación física y el toreo de salón es igual que siempre, pero a nivel mental hay que hacerse muy fuerte. Es un escenario que exige mucha capacidad y, sobre todo, mentalidad ganadora. Es inevitable: todos los días, entrenando o en el campo, uno piensa en Madrid.
Si tuvieras que resumir en una frase lo que quieres que vea Madrid de ti, ¿cuál sería?
Quiero que vean a un novillero con las ideas muy claras, con un concepto muy puro del toreo y sobre todo queriendo hacer siempre las cosas bien.
Llevas ya dos temporadas con picadores, ¿empieza a sonar en tu cabeza la alternativa o prefieres ir paso a paso?
Bueno, la alternativa es otro sueño que uno tiene desde pequeño, pero todo a su tiempo. De momento me toca centrarme y enfocarme en mis próximos objetivos.
Y por último, cuando mires atrás después de este paseíllo, ¿qué te gustaría poder decirte a ti mismo?
Me gustaría, y estoy convencido de que así será, que Madrid ha podido ver el torero que llevo dentro y que el aficionado salga hablando de Cristian González.
Hay tardes que no se olvidan por lo que pasa, sino por lo que significan. La de Madrid puede ser una de ellas para Cristian González.