Crónicas

Daniel Luque vuelve a mandar en Bayona y Morenito de Aranda se queda sin premio

Daniel Luque volvió a demostrar su condición de torero de referencia en Francia al conquistar una nueva Puerta Grande en Bayona, donde cortó las dos orejas del quinto toro de Vellosino.

Manuel Cobaleda

Manuel Cobaleda

Redactor

6 de Septiembre de 2026
Daniel Luque vuelve a mandar en Bayona y Morenito de Aranda se queda sin premio
Puerta grande de Luque

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de toros de Bayona
GanaderíaToros de Vellosino
FestejoToros bien presentados y de buen juego en su conjunto, siendo una corrida enclasada en líneas generales

Morenito de Aranda

Vuelta al ruedo tras aviso y vuelta al ruedo tras aviso (con petición de oreja)

Daniel Luque

Ovación tras aviso y dos orejas

Rafael Serna

Palmas y oreja (con petición de la segunda)

El sevillano firmó la faena más rotunda de la tarde en el cierre de la Feria de l’Atlantique, mientras que Rafael Serna sumó una oreja del sexto. Morenito de Aranda, por su parte, protagonizó una actuación de importancia y dio la vuelta al ruedo tras sus dos toros, aunque la presidencia le negó una oreja en el cuarto pese a la petición del público.

La corrida de Vellosino ofreció un comportamiento interesante y, en líneas generales, permitió el lucimiento de los toreros. El quinto fue el ejemplar de mayor fondo y terminó siendo aprovechado por Luque para redondear una tarde de mucho contenido.

Morenito de Aranda se encontró de salida con un primer toro que mostró querencias hacia las tablas y al que tuvo que trabajar para mantenerlo en los terrenos del centro. El torero consiguió fijarlo sin brusquedad y, poco a poco, logró que el animal desarrollara cierta nobleza. Construyó una faena medida y con buen gusto, siempre pendiente de evitar la huida del toro. Los fallos con la espada, con dos pinchazos antes de una estocada, redujeron el premio y terminó dando una vuelta al ruedo tras aviso.

También dejó una actuación destacada frente al cuarto. El colorado, de buena presencia y nobleza, tuvo cualidades para el toreo, aunque careció de la fuerza y transmisión necesarias para alcanzar mayores cotas. Morenito lo llevó con temple y ligazón, dejando momentos de especial interés, entre ellos varias series de redondos y unas luquesinas que hicieron sonar la música. Una estocada baja tras un aviso y la negativa del palco a conceder la oreja, pese a la petición, provocaron protestas contra la presidencia. El diestro volvió a dar la vuelta al ruedo.

Daniel Luque tuvo que medir al segundo, un toro bajo y de buenas hechuras que mostró calidad en los primeros compases, especialmente al humillar en el capote. Cumplió en el caballo, pero perdió pronto intensidad. A pesar de ello, el sevillano consiguió extraerle todo lo que llevaba dentro y sostuvo una faena en la que aportó la emoción que al animal le faltaba. Una estocada que tardó en hacer efecto, un aviso y el posterior descabello dejaron el resultado en ovación.

El gran momento de Luque llegó con el quinto. Un toro bien presentado, bravo en el caballo y con mayor fondo que sus hermanos, permitió al sevillano desplegar su concepto con temple, ligazón y mucho ajuste. La faena fue creciendo hasta alcanzar una dimensión rotunda, con el público completamente entregado. Una estocada entera y certera puso el broche a la actuación y Luque paseó las dos orejas, con una fuerte petición de los tendidos. El toro fue despedido con palmas en el arrastre.

Rafael Serna mostró buenas maneras ante el tercero, un toro que tuvo un buen comportamiento en el capote y que se empleó durante un largo puyazo. En la muleta tuvo calidad y permitió al sevillano desarrollar una faena de corte clásico, con momentos templados por ambos pitones. Sin embargo, la falta de transmisión del animal impidió que la labor alcanzara mayor repercusión. Los problemas con los aceros dejaron el resultado en palmas.

El sexto tuvo mayor peso y mostró bravura en el caballo, además de humillar en la muleta aunque con diferentes ritmos durante sus embestidas. Serna apostó fuerte y realizó una faena de mucha disposición, buscando mantener el tono de la tarde después del triunfo de Luque. Una estocada algo baja, pero de efecto rápido, le permitió cortar una oreja, con petición de la segunda. El toro fue despedido con palmas.

Así concluyó una tarde en la que Daniel Luque volvió a imponer su sello en uno de sus escenarios franceses predilectos, mientras Morenito de Aranda dejó una imagen sólida sin encontrar el respaldo del palco y Rafael Serna sumó un trofeo en el sexto.

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