La segunda corrida de rejones de la Feria de San Isidro 2026 dejó una nueva página para la historia de Diego Ventura, que abrió por vigésima vez la Puerta Grande de Las Ventas tras una actuación rotunda frente al quinto toro de María Guiomar Cortés de Moura. El rejoneador de La Puebla del Río cuajó una obra de máxima expresión artística y técnica, premiada con dos orejas ante un lleno de entrada en la plaza madrileña.
Ventura volvió a demostrar por qué es una de las grandes figuras del rejoneo. Ya en su primero dejó momentos de enorme calidad y emoción, especialmente a lomos de ‘Quirico’, aunque el fallo con el rejón de muerte le privó de un premio mayor. En el quinto firmó una faena cumbre, basada en la reunión, el dominio y la espectacularidad, poniendo en pie a Madrid con su labor sobre caballos como ‘Nómada’ y ‘Bronce’. Dos orejas que le permitieron alcanzar una nueva Puerta Grande en Las Ventas.
Por su parte, Lea Vicens mostró su habitual elegancia y sensibilidad a caballo. La amazona francesa cortó una oreja del tercer toro tras una faena clásica y bien estructurada, destacando por la precisión de sus embroques y su conexión con los tendidos. En el sexto volvió a dejar pasajes de calidad y buen gusto, especialmente sobre ‘Aladín’, pero el desacierto con el rejón de muerte le cerró las puertas de un posible triunfo mayor.
Rui Fernandes realizó dos actuaciones marcadas por la técnica y el oficio. El portugués tuvo que enfrentarse a dos toros de escasa transmisión, especialmente el primero, al que consiguió extraer todo lo que llevaba dentro mediante una lidia inteligente y de gran exposición. En el cuarto dejó momentos destacados de reunión y doma, aunque nuevamente la suerte suprema le impidió tocar pelo.
Ficha del festejo
Las Ventas (Madrid) – Vigésimo festejo de la Feria de San Isidro 2026. Lleno de entrada. Toros de María Guiomar Cortés de Moura.
Rui Fernandes: palmas y ovación tras aviso.
Diego Ventura: ovación y dos orejas.
Lea Vicens: oreja y silencio.
Incidencias: Diego Ventura abrió por vigésima vez la Puerta Grande de Las Ventas, consolidando aún más su leyenda en la primera plaza del mundo.