Crónicas

Julio Romero y Núñez De Molina triunfan en Las Virtudes con los novillos de Los Ronceles

Los coletas cortan sendos doble trofeos en una completa tarde de entrega en Santa Cruz de Mudela, donde Andrés García también suma un apéndice a base de firmeza y oficio.

Tendido Digital

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Redactor

8 de Septiembre de 2026
Julio Romero y Núñez De Molina triunfan en Las Virtudes con los novillos de Los Ronceles

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de Toros Santa Cruz de Múdela
GanaderíaNovillos de Los Ronceles
FestejoDe buena presentación y de juego variado en general

Andrés García

Palmas y Oreja

Núñez De Molina

Dos Orejas y Vuelta al Ruedo

Julio Romero

Dos Orejas y Palmas

La plaza de toros de Las Virtudes, en Santa Cruz de Mudela, ha acogido una interesante novillada en la que se lidiaron astados pertenecientes a la ganadería de Los Ronceles, de juego variado y aprovechables en líneas generales para la terna. Los novilleros protagonizaron un festejo de alto voltaje, saliendo a hombros los triunfadores tras una tarde de firme compromiso con los engaños.

Andrés García firmó una actuación de gran mérito y capacidad lidiadora. En el primero de la tarde desarrolló un auténtico tira y afloja ante las complicaciones de su adversario, al que supo llevar con verdad y firmeza muy despacio, malogrando su labor con los aceros (palmas). En su segundo turno, el cuarto, se mostró muy por encima de un animal corto, escaso de fuerza y de embestidas desiguales; el espada se arrodilló al inicio, rayó a gran altura bajando la mano y cuajó muletazos entonados, cobrando una buena estocada y recurriendo al descabello para pasear una oreja.

Núñez De Molina firmó una actuación de desigual acople pero de fuerte conexión con el respetable. En su primer oponente trató de pasarlo a buen ritmo buscando un acople complejo que no terminó de redondear, culminando con ayudados por alto y una estocada defectuosa pero efectiva que le premió de forma generosa con dos orejas. Con el quinto, un animal al que le buscó las opciones y pasó por ambos pitones sin terminar de acoplarse, se entregó con verdad y valor, realizando una labor premiada con la vuelta al ruedo tras petición.
Julio Romero protagonizó uno de los momentos más destacados de la tarde. En el tercero rubricó un saludo capotero de gran expresión y calado; ya en la muleta, comenzó de rodillas por el pitón derecho, cuajando tandas de gran transmisión, ligazón y fijeza ante un gran novillo, coronando con manoletinas muy ceñidas donde llegó a ser prendido antes de matar con acierto y cortar dos orejas. Con el sexto, un novillo complejo y remiso al que costaba ver el engaño, se mostró firme y muy decidido a base de valor y de insistirle echándole la muleta al hocico, concluyendo una labor de mucho mérito rubricada con palmas tras fallar con los aceros.

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