La clase de Valdellán y el triunfo de Álvaro Alarcón en Torrijos

Ana Teresa Ramos
Redactor

Ficha del Festejo
PlazaPlaza de toros de Torrijos (Toledo)
GanaderíaToros de Valdellán
FestejoLa plaza de Torrijos vivió una tarde marcada por la buena presentación y el juego ofrecido por la corrida de Valdellán, bien presentada, seria y en tipo, con buenas hechuras y conjunto armónico. En líneas generales, el ganado mostró un comportamiento noble y manejable, destacando especialmente el tercero, por su clase y profundidad y el quinto, que ofreció buen juego. La tarde se saldó con cuatro orejas, con Álvaro Alarcón como máximo triunfador al cortar una oreja a cada uno de sus oponentes.
Curro Díaz
Silencio y silencio.
Rubén Pinar
Oreja y silencio.
Álvaro Alarcón
Oreja y oreja.
Los Toros de Valdellán protagonizaron una corrida de buena presencia en Torrijos. El conjunto mantuvo un comportamiento noble y manejable, permitiendo a los toreros desarrollar sus respectivas tauromaquias. Dentro del encierro sobresalieron especialmente el tercero, por su clase y profundidad, y el quinto, que ofreció también un buen juego.
Curro Díaz se enfrentó en primer lugar a un toro con posibilidades, ante el que dejó detalles de su particular concepto, aunque sin terminar de redondear su labor. La faena tuvo momentos de buen gusto, pero careció de la continuidad necesaria para alcanzar mayor relieve. Silencio.
Con el segundo de su lote, Díaz volvió a mostrar su habitual disposición y dejó algunos pasajes de calidad, pero nuevamente la faena no terminó de tomar vuelo. El público reconoció su esfuerzo con silencio.
Rubén Pinar encontró en su primero uno de los ejemplares que permitió mayor lucimiento. El torero supo aprovechar las condiciones del animal, construyendo una faena asentada y con pasajes de interés. La labor fue creciendo y terminó tomando cuerpo, logrando conectar con los tendidos. Tras la estocada, cortó una oreja.
En su segundo, Pinar se mostró firme y dispuesto ante un toro que ofreció menos opciones de lucimiento. El torero buscó siempre la manera de sacar partido de su oponente, aunque sin alcanzar la intensidad de su primera actuación. Fue ovacionado tras una labor que quedó en silencio.
La tarde tuvo como gran protagonista a Álvaro Alarcón, que salió decidido desde el principio. Frente al tercero, uno de los toros destacados de Valdellán, encontró un animal con clase y profundidad, cualidades que supo aprovechar con una faena ligada y de buen trazo. Alarcón se mostró firme, templado y con capacidad para conducir las embestidas, construyendo una actuación de creciente intensidad. La respuesta de los tendidos llegó en forma de una oreja.
En el sexto, Alarcón volvió a demostrar su disposición y ambición. El torero planteó una faena seria, buscando siempre alargar las embestidas y mantener la atención del público. Hubo momentos de buena expresión y entrega, y nuevamente consiguió tocar pelo al finalizar su actuación. Otra oreja.
Así concluyó una tarde en Torrijos en la que Valdellán dejó una corrida bien presentada, noble y manejable, con especial mención para el tercero y el quinto y en la que Álvaro Alarcón salió a hombros simbólicamente como triunfador de la tarde tras cortar dos orejas, mientras Rubén Pinar sumó una y Curro Díaz se fue de vacío.


