Luis Blázquez anuncia su retirada: adiós a uno de los grandes toreros de plata de las últimas décadas
Luis Blázquez pondrá punto final a su carrera profesional al término de la presente temporada. Así lo anunció el propio subalterno valenciano durante una intervención en el programa El Toril, cerrando una trayectoria que se extiende durante más de tres décadas en la élite del toreo y que le ha convertido en uno de los banderilleros más respetados y completos del escalafón.

Eduardo Elvira
Director

Nacido en Burjassot (Valencia) el 31 de julio de 1972, Luis Blázquez pertenece a una familia profundamente ligada al mundo del toro. Hermano de los matadores de toros Víctor Manuel y Raúl Blázquez, comenzó su andadura vestido de luces como novillero antes de tomar la decisión que marcaría su vida profesional: cambiar el oro por la plata. Debutó como banderillero el 19 de octubre de 1993 en el tradicional Festival del Montepío de Toreros de Valencia, iniciando una brillante carrera que se prolongaría durante más de treinta años.
Desde entonces ha formado parte de las cuadrillas de algunas de las máximas figuras del toreo contemporáneo. Vicente Barrera, Miguel Báez “Litri”, Juan José Padilla, Finito de Córdoba, Morante de la Puebla, José María Manzanares, Sebastián Castella o, más recientemente, Borja Jiménez, han contado con la profesionalidad y solvencia de un torero de plata reconocido por su capacidad lidiadora, su seguridad en banderillas y su profundo conocimiento del toro.
Su nombre ha estado ligado durante años a las principales ferias taurinas de España y Francia. Especialmente recordada fue su larga etapa junto a José María Manzanares, de cuya cuadrilla formó parte durante más de una década, convirtiéndose en uno de los hombres de máxima confianza del torero alicantino.
La noticia de su retirada ha provocado numerosas muestras de reconocimiento dentro del mundo taurino. Compañeros de profesión, periodistas y aficionados han querido destacar la figura de un subalterno ejemplar, considerado por muchos como uno de los terceros más importantes de su generación. No en vano, en 2018 ya fue homenajeado por sus veinticinco años de alternativa de plata, una efeméride que puso en valor una trayectoria marcada por la regularidad, el compromiso y la excelencia profesional.
Con su retirada se marcha uno de esos hombres imprescindibles que, sin ocupar los grandes titulares, han contribuido a engrandecer el espectáculo desde el anonimato de la plata. Un profesional admirado en los patios de cuadrillas y respetado por todo el escalafón que, tras más de treinta temporadas en activo, dirá adiós dejando una huella imborrable en la tauromaquia.


