Manuel Escribano y Colombo cortan una oreja en la corrida de Miura en Pamplona
El sevillano paseó una oreja del primero y dio una vuelta al ruedo tras una fuerte petición en el cuarto, mientras Jesús Enrique Colombo también cortó un trofeo en una exigente corrida de Miura; Pepe Moral se fue de vacío pese a su disposición.

Rubén Sánchez
Coordinador

Ficha del Festejo
Plaza Plaza de toros de Pamplona, Navarra.
GanaderíaToros de Miura
FestejoLa corrida de Miura respondió al encaste de la casa con un conjunto muy serio de presentación y de gran exigencia para los toreros. Predominaron los ejemplares de escaso recorrido y complicada condición, aunque el sexto destacó por su clase y entrega, siendo el más completo del envío, mientras que el cuarto y el primero permitieron el lucimiento de Manuel Escribano gracias a una lidia muy inteligente.
Manuel Escribano
Oreja y Vuelta al ruedo.
Pepe Moral
Silencio y Silencio tras aviso.
Jesús Enrique Colombo
Oreja tras aviso y Ovación tras dos avisos.
Manuel Escribano recibió al primero de la tarde a portagayola, demostrando desde el inicio su firme intención de apostar fuerte. El miura, de imponente presencia, acusó pronto su querencia a los terrenos de chiqueros y nunca terminó de emplearse con claridad, desarrollando una embestida corta y deslucida. Tras compartir un vibrante tercio de banderillas con Jesús Enrique Colombo, rematado con un espectacular par al violín que levantó al público de sus asientos, el sevillano construyó una faena inteligente, siempre a media altura y sin forzar una ligazón imposible. Entendió a la perfección las limitaciones del toro y, tras unas ajustadas manoletinas, dejó una estocada eficaz que le valió una oreja.
Pepe Moral se encontró con un segundo que dejó detalles de interés en los primeros tercios antes de ir apagándose paulatinamente. El sevillano firmó un templado recibo a la verónica y aprovechó las mejores embestidas del pitón izquierdo para construir una faena de mérito, basada en el toque preciso y en alternar los pitones para evitar que el animal desarrollara sentido. El toro exigía mucho por su escaso recorrido y sus continuas dudas, obligando al diestro a mantener siempre la concentración. El desacierto con la espada y el posterior uso del descabello impidieron que su esfuerzo encontrara recompensa.
Jesús Enrique Colombo volvió a dejar patente su espectacular capacidad en los tercios de banderillas, compartiendo protagonismo con Escribano pese a que el toro sufrió la fractura parcial del pitón izquierdo durante el tercio, circunstancia que condicionó el resto de la lidia. El venezolano planteó una faena muy entregada ante un ejemplar áspero, de embestida incómoda y escaso acople. Buscó en todo momento conectar con los tendidos mediante una labor de mucho valor y exposición, rematada con unas ajustadas manoletinas. Una estocada muy efectiva provocó una fuerte petición de oreja, aunque el palco no concedió el trofeo.
Manuel Escribano volvió a demostrar su enorme capacidad lidiadora frente a otro serio ejemplar de Miura, al que recibió nuevamente a portagayola antes de lucirlo en el caballo y protagonizar otro comprometido tercio de banderillas. Ya con la muleta, el toro evidenció poco fondo y escasa transmisión, obligando al sevillano a plantear una faena paciente, basada en los muletazos de uno en uno y llevándolo siempre a media altura. Su entrega y autoridad se impusieron sobre las dificultades del animal, pero, pese a una petición consistente tras la estocada, el presidente dejó sin premio una actuación muy valorada por los tendidos.
El quinto acusó notablemente el fuerte castigo recibido en varas y llegó muy mermado al último tercio. Pepe Moral tuvo que enfrentarse a un toro complejo, que se defendía, gazapeaba y terminaba los muletazos sin claridad. El sevillano tiró de oficio para extraer algunos pases de mérito, especialmente cuando conseguía conducir la embestida por dentro, aunque la falta de continuidad del animal impidió que la faena alcanzara mayor vuelo. Los repetidos fallos con los aceros alargaron la actuación y diluyeron cualquier opción de reconocimiento.
Jesús Enrique Colombo cerró la tarde frente al ejemplar más completo del encierro. El venezolano volvió a lucirse con los palos tras un animado tercio de banderillas muy conectado con las peñas y comenzó la faena de rodillas para imprimir emoción desde el primer instante. El toro destacó por su clase y profundidad, especialmente por el pitón izquierdo, aunque exigía una lidia muy medida para no descomponer sus embestidas. Colombo dejó muletazos de calidad alternados con momentos de mayor efectismo buscando la conexión con el público. Cuando el toro comenzó a perder intensidad, la faena se diluyó ligeramente antes de una media estocada que puso punto final a la corrida.
Ficha del festejo,
Plaza de toros de Pamplona, Navarra. Noveno festejo de la Feria de San Fermín 2026. Lleno de entrada. Toros de Miura,
• MANUEL ESCRIBANO, oreja y vuelta al ruedo tras aviso tras fuerte petición.
• PEPE MORAL, silencio y silencio tras aviso.
• JESÚS ENRIQUE COLOMBO, oreja tras aviso y ovación tras dos avisos.













