Martín Lagares avanza en Zaragoza el monumento dedicado al doctor Val-Carreres
El escultor Martín Lagares ha visitado la Plaza de Toros de La Misericordia de Zaragoza para conocer de primera mano los posibles emplazamientos del monumento que rendirá homenaje al doctor Carlos Val-Carreres. El proyecto, promovido por Morante de la Puebla, se enmarca en el reconocimiento que el cirujano recibirá durante la próxima Feria Taurina del Pilar.

Rubén Sánchez
Coordinador

Durante su recorrido por el coso zaragozano, el artista analizó distintos espacios de la plaza y valoró factores como la iluminación, la orientación y el entorno, elementos esenciales para determinar la ubicación definitiva de la escultura. Lagares destacó las condiciones que ofrece La Misericordia para que la obra pueda ser contemplada adecuadamente.
En la visita participaron Carlos Val-Carreres, José Carlos Tirado, diputado delegado de la Plaza de Toros de Zaragoza; Javier Sada y Pablo Alonso, gerente del coso.
El escultor expresó su satisfacción por trabajar en un escenario tan vinculado a la trayectoria profesional del homenajeado y definió La Misericordia como una plaza de gran belleza y relevancia dentro del mundo taurino. Asimismo, subrayó la importancia de dedicar un monumento a una figura esencial de la Tauromaquia que desarrolla su labor fuera del ruedo.
Lagares también explicó que el contacto personal con Val-Carreres le permitirá conocer mejor su carácter y trasladar a la obra algunos de sus rasgos personales. El artista destacó especialmente su cercanía, afabilidad y calidad humana.
El doctor Carlos Val-Carreres es una de las figuras más reconocidas de la cirugía taurina española. Desde la enfermería de Zaragoza ha atendido durante décadas numerosos percances y ha intervenido en situaciones médicas de especial gravedad protagonizadas por toreros como Ortega Cano, Juan José Padilla o Mariano de la Viña.
Su vínculo con Morante de la Puebla también va más allá de la relación profesional, ya que estuvo junto al diestro en momentos especialmente complicados, como la grave cornada sufrida en Huesca el 10 de agosto de 2013.
El monumento pasará a formar parte del patrimonio de La Misericordia y servirá como reconocimiento permanente a la labor del doctor Val-Carreres y al papel fundamental de los profesionales sanitarios que trabajan en defensa de la vida de los toreros.


