Morante toma el mando del verano: cuatro tardes en El Puerto y una temporada de sello propio
Rubén Sánchez
Coordinador

El verano taurino ya tiene nombre propio. Morante de la Puebla ha sacudido la planificación de la temporada estival tras cerrar su presencia en cuatro corridas consecutivas dentro del abono de agosto de la Plaza de Toros de El Puerto de Santa María. El diestro cigarrero hará el paseíllo los días 1, 2, 8 y 9 de agosto, en un acuerdo rubricado esta misma mañana con el empresario Carlos Zúñiga, tal y como adelantó el periodista Jesús Bayort.
La noticia supone un auténtico golpe de efecto en el corazón del verano andaluz. Cuatro comparecencias seguidas en el coso portuense no solo evidencian el compromiso del torero con una plaza de identidad marcada, sino que representan toda una declaración de intenciones: Morante quiere marcar el pulso de la temporada.
Sevilla, eje de la campaña
Antes de su desembarco en El Puerto, el sevillano ya tiene marcada en rojo su presencia en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, donde actuará en cuatro tardes —con la posibilidad de una quinta— a lo largo del abono. El ciclo arrancará el Domingo de Resurrección y continuará con citas de peso en el calendario primaveral y del Corpus.
La combinación de ganaderías y nombres confirma la ambición del proyecto artístico del torero, que volverá a situarse como eje vertebrador de la temporada hispalense.
Citas clave en plazas emblemáticas
La agenda de Morante no se limita a Sevilla y El Puerto. También está anunciado por partida doble en la Feria del Caballo de Jerez de la Frontera, mientras que cruzará la frontera para comparecer en la Feria de Pentecostés de Nimes, donde lidiará un encierro de El Freixo.
El calendario incluye además su regreso a Ronda, escenario inseparable del toreo clásico, así como el compromiso adquirido en Zaragoza. Y no se descartan nuevas incorporaciones, ya que plazas como Aranjuez, Gijón o Palencia podrían sumarse en las próximas semanas.
De la cautela al liderazgo
Hace apenas un mes, el torero hablaba de su vuelta con prudencia, sin un calendario cerrado y con la ilusión puesta, en primer término, en Sevilla. Hoy, el panorama es bien distinto. Tras una campaña anterior especialmente exigente, Morante ha decidido dar un paso al frente y asumir galones.
Su apuesta no es solo cuantitativa, sino también simbólica. Cuatro tardes consecutivas en El Puerto significan confianza, ambición y responsabilidad. En un momento clave para la Fiesta, el de La Puebla del Río se reafirma como motor de atracción y figura indispensable del escalafón.
El verano, esta vez, tendrá acento cigarrero.




