Tomás González cierra en Calanda un año de superación
El novillero aragonés afronta el 12 de octubre, a pocos kilómetros de su Alcorisa natal, su último compromiso de una temporada marcada por la evolución y la adversidad

Rubén Sánchez
Coordinador

Tomás González pondrá el próximo 12 de octubre en Calanda el broche a una temporada de importantes compromisos y marcada, especialmente, por su capacidad de superación después de un accidentado tramo final de campaña.
El aragonés llegará a esta cita tras haber dejado atrás las consecuencias del gravísimo percance sufrido en Arganda del Rey, que le afectó al recto y que posteriormente provocó una recaída en Arnedo, donde tuvo que hacer el paseíllo infiltrado. La misma situación se produjo en su reaparición en Algemesí, demostrando el esfuerzo realizado por el novillero para mantenerse activo pese a las dificultades.
Con sesiones diarias de rehabilitación, Tomás González ha trabajado durante las últimas semanas para recuperar plenamente sus condiciones y afrontar con garantías este último compromiso del curso. Será en Calanda, a escasos kilómetros de su localidad natal de Alcorisa, donde pondrá el punto final a una campaña especialmente intensa.
El festejo será una corrida de toros mixta en la que compartirá cartel con los matadores Álvaro Lorenzo y Joaquín Galdós, frente a toros de El Canario y novillos de Emilio Artalejo.
La cita servirá para cerrar un año de notable crecimiento para Tomás González, que se proclamó triunfador absoluto de la Feria Taurina de Blanca, en Murcia, y que ha ido consolidando su nombre en algunos de los escenarios más importantes de la novillería.
Entre sus compromisos de mayor relevancia destaca también su presentación en la Plaza de Las Ventas de Madrid, además de sus actuaciones en ferias de prestigio como Arganda del Rey, Algemesí y el Zapato de Oro de Arnedo.
Ahora, Calanda espera al novillero aragonés para poner el punto final a una temporada en la que la evolución sobre el ruedo ha ido de la mano de una exigente batalla fuera de él. Un último paseíllo en su tierra para cerrar un curso de aprendizaje, crecimiento y superación.


