El 31 de agosto de 1969, la Feria de la Vendimia de Requena vivió una de sus tardes más recordadas. El Cordobés y Palomo Linares protagonizaron un gran triunfo ante los toros de Muriel, mientras que César Girón también consiguió destacar
Requena, 31 de agosto de 1969. La plaza de toros de Requena se convirtió en el escenario de una tarde inolvidable durante la
Feria de la Vendimia. El público pudo disfrutar de un cartel formado por
César Girón, Manuel Benítez “El Cordobés” y Sebastián Palomo Linares, con toros de la
ganadería de Lucio Muriel.
Los grandes protagonistas de la jornada fueron El Cordobés y Palomo Linares, conocidos aquel año como los “guerrilleros” por su decisión de mantenerse al margen de las grandes ferias y actuar principalmente en plazas periféricas y portátiles. Su objetivo era plantar cara a los grandes empresarios taurinos y mantener su independencia.
La expectación en Requena era enorme, a pesar de que el tiempo no acompañó durante los días previos y la jornada amaneció con el cielo cubierto. Aun así, numerosos aficionados acudieron a la plaza para presenciar el esperado festejo.
La tarde terminó en auténtica apoteosis. El Cordobés y Palomo Linares cortaron cuatro orejas y un rabo cada uno, mientras que César Girón, que escuchó algunos pitos en su primer toro, logró finalmente hacerse con un trofeo en el cuarto. La actuación de los dos “guerrilleros” levantó al público de sus asientos.
Al finalizar la corrida, la celebración continuó fuera de la plaza: El Cordobés y Palomo Linares fueron sacados a hombros y trasladados hasta el hotel, entre la admiración y los aplausos de los aficionados.
La jornada quedó así como una de las grandes tardes de la temporada de 1969 y como una muestra del enorme poder de convocatoria que tenían entonces los dos toreros