El sevillano corta tres orejas y firma la actuación más rotunda del certamen ante una novillada de Río Grande de juego desigual
Pedrajas de San Esteban puso el broche a la XXVI edición del Certamen ‘El Piñón de España’ con una tarde en la que Julio Romero se convirtió en el gran protagonista. El sevillano cortó tres orejas y salió a hombros por la Puerta Grande después de protagonizar las dos faenas de mayor calado de la tarde. Andrés García dejó detalles de torería, mientras que Borja Escudero se llevó el lote de menores opciones.
Julio Romero salió decidido desde el primer momento. Recibió al tercero con una larga cambiada de rodillas y un variado recibo capotero a la verónica, rematado con una revolera. Ya con la muleta, ligó con la mano derecha y supo entender las condiciones del novillo, imponiendo oficio y entrega. La faena tuvo emoción y riesgo, aunque un fallo con los aceros redujo el premio a una oreja.
Pero el sevillano guardaba todavía su mejor actuación para el sexto. Volvió a recibirlo con decisión y encontró en el novillo colaboración para desarrollar una faena de mayor dimensión. Una chicuelina muy ajustada precedió a los pasajes de mayor intensidad, con Romero llegando incluso a ponerse de rodillas para ligar muletazos ante unos tendidos completamente entregados.
La suerte suprema puso el broche perfecto. Un estoconazo provocó la petición unánime de los tendidos y la concesión de las dos orejas. Los gritos de «¡torero, torero!» acompañaron al sevillano, que terminó abandonando la plaza a hombros después de sumar tres orejas y dejar su nombre como el gran triunfador del certamen.
Andrés García dejó una actuación de torería ante su primero, un novillo que llegó justo de fuerzas y que incluso perdió las manos en varios momentos. El mexicano consiguió dejar dos naturales de buen trazo y encontró sus mejores momentos con la mano derecha, en una faena construida de menos a más. Alargó el trasteo y un aviso, unido a sus dificultades con la espada, terminó enfriando cualquier posibilidad de premio.
Frente al quinto estuvo más templado. El novillo salió del caballo con cierta aspereza, pero García supo acompañar sus embestidas y dejó muletazos de buena factura por ambos pitones. Faltó mayor ligazón para que la faena alcanzara mayor altura, aunque el mexicano dejó patente su concepto y su capacidad para reducir y conducir las embestidas. La espada volvió a jugar en su contra. Ovación.
El peor lote correspondió a Borja Escudero. El primero de la tarde llegó muy justo de fuerzas y apenas permitió al novillero encontrar dos tandas destacables por el pitón izquierdo. Escudero mostró voluntad y trató de sacar partido a las escasas posibilidades de su oponente, pero tuvo que recurrir al descabello. Dio una vuelta al ruedo.
Con el cuarto las opciones fueron todavía menores. El novillo mostró pronto sus limitaciones y Escudero tuvo que abreviar ante un animal que no permitió construir faena. El novillero mantuvo la disposición hasta el final, aunque terminó escuchando silencio.
La novillada de Río Grande ofreció un comportamiento desigual, aunque estuvo correctamente presentada y permitió que la tarde fuera creciendo en intensidad hasta desembocar en el triunfo de Julio Romero. El sevillano puso así el punto final al certamen con una actuación rotunda que le permitió llevarse la Puerta Grande de Pedrajas de San Esteban.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Pedrajas de San Esteban (Valladolid). Última novillada del XXVI Certamen ‘El Piñón de España’. Algo más de media entrada. Novillos de Río Grande, de juego desigual y correctos de presentación.
Borja Escudero, vuelta al ruedo y silencio.
Andrés García, silencio tras aviso y ovación.
Julio Romero, oreja y dos orejas.
Incidencias: Al finalizar el paseíllo, el Ayuntamiento y la Asociación Taurina de Pedrajas rindieron homenaje a ‘Cholo’, herido en la edición del pasado año. Julio Romero salió a hombros por la Puerta Grande.