El riojano-valenciano da la vuelta al ruedo tras petición de oreja, mientras João D’Alva y el debutante David Sejas se marchan de vacío ante un serio encierro de Prieto de la Cal
La Feria de Novilladas de Peralta levantó el telón con una novillada de Prieto de la Cal seria, con cuajo y presencia, que cumplió de manera aceptable en el caballo pero mostró después escaso recorrido y entrega en el último tercio. El segundo fue el ejemplar más destacado de un encierro de comportamiento variado que puso a prueba a una terna en la que Alberto Donaire dejó la tarjeta de visita más importante.
João D’Alva abrió plaza con un novillo jabonero de Prieto de la Cal que cumplió en el caballo, aunque llegó a la muleta sin fuerza ni fondo. El portugués puso además los rehiletes y dejó varios pares con disposición. Ya con la muleta, trató de buscar las vueltas a un animal que apenas permitió ligar los muletazos. La falta de entrega del novillo condicionó por completo una faena que no pudo tomar vuelo. Silencio.
El cuarto volvió a poner a prueba al portugués. Otro jabonero, que incluso se estrelló contra un burladero de salida, cumplió en el primer tercio y protagonizó un segundo encuentro al caballo en el que acudió desde lejos. D’Alva volvió a tomar las banderillas, destacando especialmente un segundo par de poder a poder. Con la muleta se mostró dispuesto ante un animal de escaso empuje, pero las opciones artísticas fueron mínimas. Silencio.
Alberto Donaire se encontró con el mejor novillo de la tarde en segundo lugar. ‘Hocicón’, bien hecho y con remate, cumplió en dos encuentros con el caballo y mostró nobleza y cierta manejabilidad en la muleta, aunque sin demasiado fondo. El novillero riojano-valenciano se mostró decidido, bien colocado y con buena técnica, logrando varias tandas cortas por ambos pitones en las que impuso mando y seguridad.
Donaire entendió las condiciones del animal y estuvo por encima de sus posibilidades. La espada le privó del trofeo después de un pinchazo y una estocada. Durante la suerte suprema sufrió además un fuerte varetazo en el muslo izquierdo que obligó a su paso por la enfermería. Dio la vuelta al ruedo tras una fuerte petición de oreja.
Ante el quinto, Donaire volvió a mostrar su capacidad de entrega. El novillo, otro de los jaboneros del encierro, fue dejado más crudo en el caballo, pero llegó a la muleta prácticamente parado y sin ofrecer opciones. El novillero volvió a ponerse por encima de su oponente y consiguió extraer todo lo que tenía. Tras dos pinchazos, dejó una gran estocada, de las más destacadas de la tarde. Ovación.
El debutante David Sejas, ‘El Sejas’, se encontró con un tercero gazapón, incierto y sin entrega. El alumno de la escuela de Huesca mostró voluntad y se colocó en el sitio, tratando de imponerse a un animal que no facilitó la labor. La faena fue breve y quedó condicionada por la falta de opciones del utrero. Estocada desprendida. Silencio.
El sexto tampoco permitió al debutante mostrar todo su potencial. Un novillo alto y largo, ante el que ‘El Sejas’ lo intentó por ambos pitones sin conseguir sacar muletazos limpios. Su falta de experiencia se hizo patente, aunque mantuvo la voluntad y la disposición durante toda la faena. Tras la espada y dos descabellos, fue silenciado tras aviso.
La novillada de Prieto de la Cal fue seria y bien presentada, con seis utreros hondos y con remate. En el caballo ofrecieron un comportamiento variado, llegando a recibir entre uno y tres puyazos. El cuarto destacó por su prontitud en los encuentros, aunque en líneas generales los animales acusaron posteriormente la falta de recorrido y fondo.
Peralta abrió así su feria con una tarde de exigencia en la que Alberto Donaire fue el nombre propio, dejando una actuación sólida y de mérito que mereció mayor recompensa. João D’Alva mostró disposición ante un lote de escasas opciones, mientras que el debutante David Sejas pagó su falta de experiencia frente a una novillada que no puso las cosas fáciles.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Peralta (Navarra). Primera novillada con picadores de la feria. Tres cuartos de entrada. Novillos de Prieto de la Cal, bien presentados, con cuajo y de juego variado. El segundo fue el más destacado y fue aplaudido en el arrastre.
João D’Alva, silencio y silencio.
Alberto Donaire, vuelta al ruedo tras petición de oreja y ovación.
David Sejas ‘El Sejas’, silencio y silencio tras aviso.
Incidencias: Alberto Donaire sufrió un fuerte varetazo en el muslo izquierdo durante la suerte suprema del segundo y tuvo que ser atendido en la enfermería. El paseíllo se retrasó diez minutos por la ausencia del tiro de mulillas.