El torero alcarreño afronta la cuenta atrás para su alternativa en Sacedón junto a Sebastián Castella y Ginés Marín: «Quiero demostrar que quiero ser torero y ocupar un puesto en las grandes ferias»
El próximo 29 de agosto, Sacedón será escenario de uno de los días más importantes en la carrera de Cid de María. El novillero alcarreño dará el salto al escalafón de matadores de toros en una tarde especialmente significativa, al hacerlo en una plaza de su tierra y acompañado por Sebastián Castella, que ejercerá como padrino, y Ginés Marín, como testigo.
La alternativa llega después de una etapa novilleril en la que Cid de María ha ido creciendo a base de oportunidades y momentos importantes. Ahora afronta el doctorado con la ilusión de quien lleva años persiguiendo este momento y con la responsabilidad de comenzar una nueva etapa en su carrera.
El torero reconoce que ya a finales de la pasada temporada comenzó a sentirse preparado para dar el salto, aunque finalmente decidió esperar.
«El año pasado, a final de temporada, notaba bastante facilidad y me veía preparado para ser matador de toros ya, pero el tiempo fue el que me dijo que esperase un poco más y así ha sido».
La elección de Sacedón convierte la alternativa en una fecha todavía más especial. Cid de María tendrá la oportunidad de convertirse en matador de toros delante de aficionados de su tierra, de familiares y de personas que han seguido su trayectoria desde sus comienzos.
«Mucho. Es muy especial poder tomar la alternativa en mi tierra, donde me he hecho torero, y que gente de la provincia se pueda desplazar hasta Sacedón. Me ilusiona mucho y seguro que ese día estaré muy arropado por todos ellos».
El cartel tampoco puede ser más especial para el futuro matador. Compartirá una tarde que quedará marcada para siempre en su carrera con dos toreros a los que admira y que, de una manera u otra, han sido referentes en su formación.
«Para mí es un cartel soñado desde que empecé. Me fijé mucho en Sebastián Castella, ha sido uno de mis referentes durante muchos años. Al maestro Ginés lo empecé a seguir más detenidamente hace unas temporadas y es un torero al que admiro mucho y un espejo en el que me fijo bastante».
A pocos días de la alternativa, Cid de María asegura que no quiere que el miedo o la presión le impidan disfrutar de una jornada que lleva años esperando. La ilusión ocupa ahora el primer plano.
«De momento intento disfrutarlo lo máximo posible. Es un día único en la carrera de un torero y no lo voy a echar a perder por tener miedos en la cabeza. De hecho, no hay ninguno porque sé que ese día voy a ser feliz y voy a cumplir el sueño que le prometí al niño que empezaba con 12 años».
Detrás de esa ilusión existe también un camino que no ha sido sencillo. El torero alcarreño recuerda una trayectoria marcada por momentos difíciles, incertidumbres y situaciones que pusieron a prueba su constancia.
«Muchos días malos, incertidumbre, falsas promesas, pero el poder caminar de la mano de mi madre me dio la fuerza que me faltó muchos días».
Uno de los momentos más complicados llegó con su debut con picadores. El salto desde las novilladas sin caballos supuso encontrarse con una realidad completamente diferente y con nuevas exigencias.
«Sí, sobre todo cuando debuté con caballos, que me veía que era otro mundo totalmente distinto a las novilladas sin caballos en la escuela y no tenía nadie que me ayudase».
A pesar de las dificultades, las oportunidades fueron llegando y el novillero supo aprovecharlas hasta alcanzar el momento que ahora tiene marcado en el calendario.
«Gracias a Dios salieron oportunidades que pude aprovechar y me han llevado a que, si Dios quiere, tomaré la alternativa el 29 de agosto».
La alternativa marcará un antes y un después. A partir de ese día comenzará una nueva etapa en la que tendrá que demostrar que está preparado para competir al máximo nivel y buscar un sitio entre los nombres importantes del escalafón.
«Desde luego que sí, sobre todo porque es la única corrida de toros que tengo firmada y con ella debo demostrar que quiero ser torero y que quiero ocupar un puesto en las grandes ferias».
Y entre todos los pensamientos que aparecen durante estos días previos, hay uno que ocupa un lugar especial: el toro de la alternativa. Cid de María ya imagina ese momento, el instante en el que se abrirá por primera vez la puerta de chiqueros para el toro que marcará el inicio de su nueva condición.
«Sueño mucho con el toro de mi alternativa y ojalá me deje expresar lo que llevo dentro y le pueda dar una muerte digna».
Sacedón será, por tanto, mucho más que una plaza para Cid de María. Será el escenario en el que se cierre una etapa y comience otra. El lugar en el que aquel niño que comenzó a soñar con ser torero con 12 años verá cumplida la promesa que se hizo a sí mismo.
El 29 de agosto, acompañado por Sebastián Castella y Ginés Marín, Cid de María afrontará el día que llevaba tantos años esperando. Una alternativa en su tierra, rodeado de los suyos y con un objetivo claro: demostrar desde el primer día que quiere ser torero y que quiere ganarse un sitio en las grandes ferias.