Esaú Fernández indultó a ‘Cuelgaropa’, Oliva Soto cortó tres orejas y Diego Bastos salió a hombros en el día de su doctorado
La localidad sevillana de Constantina vivió una tarde de máxima intensidad taurina con una corrida de toros marcada por el triunfo rotundo de los tres actuantes y por el gran juego ofrecido por la ganadería de Lora Sangrán. El festejo terminó con la salida a hombros de Esaú Fernández, Oliva Soto y el toricantano Diego Bastos, que tomó la alternativa ante su gente.
El momento culminante de la tarde llegó en el quinto toro, de nombre ‘Cuelgaropa’, un extraordinario ejemplar de Lora Sangrán que fue premiado con el indulto tras una faena de gran dimensión de Esaú Fernández. El sevillano entendió desde el inicio las virtudes del animal y construyó una labor completa, intensa y ligada, aprovechando la bravura, la clase y la entrega del toro. El público pidió con fuerza el perdón de la vida del astado y el presidente concedió el indulto en medio de un ambiente de máxima emoción. Esaú paseó las dos orejas y el rabo simbólicos.
También destacó Oliva Soto, que firmó una actuación de gran regularidad y conexión con los tendidos. El sevillano paseó tres orejas en su lote después de dos faenas templadas y de gran sabor clásico, aprovechando el buen juego de sus oponentes para dejar momentos de toreo de calidad y mucha torería.
Por su parte, Diego Bastos vivió una jornada inolvidable en el día de su alternativa. El toricantano dejó una seria y sólida impresión durante toda la tarde, especialmente frente al sexto, un toro de gran clase y transmisión al que cuajó una faena importante, llena de entrega y actitud. La actuación fue premiada con las dos orejas, mientras que el toro fue distinguido con la vuelta al ruedo en el arrastre.
Ficha del festejo
Constantina (Sevilla) – Corrida de toros. Casi lleno. Toros de Lora Sangrán, bien presentados y de buen juego en conjunto. El quinto, de nombre ‘Cuelgaropa’, fue indultado. El sexto fue premiado con la vuelta al ruedo.
Oliva Soto: oreja y oreja.
Esaú Fernández: oreja y dos orejas y rabo simbólicos.
Diego Bastos, que tomaba la alternativa: ovación y dos orejas.