Crónicas

Ismael Martín firma los pasajes más destacados en una tarde de juego desigual en Albacete

Román fue ovacionado ante el primero, Molina también recibió el reconocimiento del público y dejó una de las actuaciones más completas de la tarde, mientras Ismael Martín destacó en banderillas y dejó detalles de interés con la muleta.

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez

Coordinador

8 de Septiembre de 2026
Ismael Martín firma los pasajes más destacados en una tarde de juego desigual en Albacete

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de toros de Albacete
GanaderíaToros de El Conde de Mayalde
FestejoLa corrida de Conde de Mayalde estuvo bien presentada y ofreció distintos registros. Hubo toros con nobleza, calidad y buen son, aunque también ejemplares faltos de fuerza y con menor entrega. El segundo fue devuelto a los corrales por su falta de fuerza, condicionando el desarrollo del festejo.

Román

Ovación tras aviso y Silencio tras aviso

José Fernando Molina

Ovación y Ovación

Ismael Martin

Ovación y Ovación

El primero de Conde de Mayalde dejó patente desde su salida las buenas condiciones que atesoraba. Con son y calidad, embistió con clase desde los primeros compases, permitiendo a Román lucirse con el capote tanto a la verónica como en un galleo por chicuelinas y en un posterior quite a la verónica. El valenciano inició la faena de muleta de rodillas en el centro del ruedo, sobre la mano derecha, planteando una labor decidida ante un toro que tuvo fondo y calidad para haber propiciado un triunfo. En el tramo final acabó rajándose, pero mantuvo argumentos para una faena de premio. Román no acertó con la espada y, después de varios pinchazos, dejó una estocada. Tras el aviso necesitó varios golpes de descabello. Ovación.

El segundo fue devuelto de salida después de mostrar un calambre en los cuartos traseros. El sobrero, más justo de trapío y cornidelantero, dejó claras desde el recibo sus querencias hacia las tablas. Se le cuidó en el caballo y en el quite por tafalleras, aunque en una de sus arrancadas se vino por dentro y propinó un pitonazo a la altura del vientre. Su tendencia a buscar las tablas alargó el tercio de banderillas y llegó prácticamente sin opciones al último tercio. Poco pudo hacer Molina ante un animal tan limitado. Lo despachó de una estocada al primer intento, aunque el puntillero levantó al toro antes de que finalmente doblara. Ovación.

Ismael Martín se encontró en tercer lugar con un toro ofensivo, de amplias sienes, pero bien hecho y armónico de hechuras. Lo recibió de rodillas y después se estiró con gusto a la verónica, mostrando variedad con el capote. El salmantino también destacó en banderillas, especialmente en los dos últimos pares, que levantaron al público de sus asientos. Comenzó la faena de muleta en el centro, con pases cambiados por la espalda, frente a un animal que tuvo movilidad, aunque no terminó de entregarse ni de mostrar toda la clase esperada. El toro embistió algo descompuesto e Ismael Martín tuvo que emplearse para limpiar los muletazos. Sobresalió especialmente en el toreo al natural. Tras dejar una estocada, el público solicitó la oreja, pero la presidenta no consideró oportuno concederla. Ovación.

El cuarto, acapachado y de perfil más fino, presentó unas hechuras que recordaban a la línea de Contreras. Su embestida tuvo mucha calidad y exigía ser tratado con especial cuidado, llevando los embroques con los vuelos de la muleta. Román fue construyendo una faena que fue creciendo en el tramo final, cuando buscó mayor cercanía, aunque la espada terminó por echar por tierra sus opciones de premio. Tras varios pinchazos, dejó una media estocada atravesada.

El quinto fue un toro de gran armonía y notable trapío, con cuello, corto de manos, estrecho de sienes y con la vuelta en el pitón. Aunque recibió un castigo medido en varas, sangró en exceso. Mostró siempre buena disposición y quiso tomar la muleta por dentro, aunque le faltó emoción y nunca terminó de permitir la ligazón. Molina inició la faena en el centro, de rodillas y con pases cambiados, tratando de cambiar el rumbo de la tarde. La labor tomó vuelo cuando la muleta comenzó a viajar por abajo, enganchando las embestidas con los vuelos y administrando los muletazos de uno en uno. Cuando la faena estaba ya encaminada y rozaba el premio, Molina se metió entre los pitones, lo que terminó restando fuerza al trasteo. El toro acusó también ese esfuerzo en la suerte suprema. Estocada al segundo intento. Ovación.

Ovacionado de salida fue el sexto, un toro serio y de mayor cuerpo que sus hermanos, aunque sin la raza suficiente para mover sus hechuras. Siempre en el límite, Ismael Martín volvió a destacar en banderillas, poniendo nuevamente al público en pie. El salmantino protagonizó otra actuación destacada, dejando a los aficionados con ganas de más. Remató su labor con una gran estocada. Ovación.

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