Crónicas

Sergio Rollón da la única vuelta al ruedo en una tarde de firmeza, percances y ganado exigente en Arganda

Sergio Rollón dio la única vuelta al ruedo de la tarde tras una actuación de firmeza ante el quinto, mientras Joel Ramírez e Ignacio Garibay mostraron disposición frente a novillos complicados. Garibay terminó en la enfermería tras ser prendido por el sexto, en una novillada de El Retamar marcada por la falta de fuerzas, la tardanza y las dificultades para el lucimiento.

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez

Coordinador

11 de Septiembre de 2026
Sergio Rollón da la única vuelta al ruedo en una tarde de firmeza, percances y ganado exigente en Arganda

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de toros de Arganda del Rey, Madrid
GanaderíaNovillos de El Retamar
FestejoNovillada de El Retamar desigual y exigente, con varios ejemplares faltos de fuerza, tardos y protestones. El quinto tuvo peligro y acusó el desgaste de la lidia, mientras el sexto permitió algunos pasajes antes de propiciar el percance a Garibay.

Joel Ramírez

Silencio y Silencio tras dos avisos

Sergio Rollón

Silencio tras aviso y Vuelta al ruedo

Ignacio Garibay

Silencio y Ovación

Joel Ramírez fue recibido con una ovación por la afición de Arganda, que reconoció a su paisano antes de saludar junto a sus compañeros de terna. El novillero ofreció un recibo capotero variado y protagonizó después un quite por caleserinas. Ya con la muleta, se puso de rodillas en los medios ante un novillo de El Retamar que evidenció más voluntad que fortaleza. Ramírez dejó algunos naturales sueltos y terminó buscando los terrenos de cercanías, aunque los fallos con la espada terminaron desluciendo su actuación. Silencio.

Sergio Rollón se encontró con un segundo novillo que ya dejó patente su falta de fuerzas durante los lances de recibo. El madrileño inició la faena de rodillas y, posteriormente, consiguió torear con temple y gusto, encontrando sus mejores pasajes por el pitón izquierdo. Su buena labor no encontró recompensa por culpa de la espada, mientras que el novillo fue despedido con una ovación. Silencio tras aviso.

Ignacio Garibay recibió al tercero con un saludo capotero compuesto por verónicas y una chicuelina, antes de ofrecer el brindis al respetable. Comenzó la faena de rodillas y sufrió un fuerte derrote, aunque sin consecuencias. Poco pudo desarrollar después ante un novillo protestón, de escasa transmisión y que no permitió el lucimiento. Terminó su labor con una estocada atravesada. Silencio.

Joel Ramírez se encontró con un cuarto novillo de El Retamar que no terminó de entregarse en el capote. El argandeño trató de someterlo en los primeros compases de muleta, doblándose con el animal, pero no llegó a encontrar el acoplamiento ante un ejemplar complicado, protestón y que ponía dificultades en cada embroque. Tras una estocada atravesada, tuvo que recurrir al descabello, fallando en repetidas ocasiones. Silencio tras dos avisos.

Sergio Rollón recibió al quinto con una larga cambiada en el tercio, ante otro novillo que acusó el desgaste de una lidia prolongada y llegó a la muleta con peligro. El abulense se mostró muy firme frente a una embestida excesivamente frenada y tardía, logrando extraer muletazos de mérito, especialmente cuando los ejecutó de uno en uno. Aunque la estocada quedó ligeramente baja, Rollón dio una vuelta al ruedo tras una tímida petición de oreja.

Ignacio Garibay mostró mucha disposición durante la lidia del sexto, al que sacó con solvencia hacia los medios después de recibirlo de El Retamar. El novillero mexicano dejó pasajes de buen trazo durante la faena, hasta que el animal lo prendió de muy mala manera por el vientre. A pesar del percance, se mantuvo estoicamente en el ruedo para dar muerte al novillo, visiblemente mermado. Tras ser ovacionado, se dirigió por su propio pie a la enfermería.

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