Crónicas

David de Miranda y Víctor Hernández destacan ante una importante corrida de Victoriano del Río en Albacete

David de Miranda dio una vuelta al ruedo y Víctor Hernández dejó una actuación de firmeza y personalidad en una tarde marcada por la exigencia de la corrida de Victoriano del Río. Marco Pérez también mostró disposición, aunque no terminó de encontrar el sitio ante un lote de desigual condición.

Ana Teresa Ramos

Ana Teresa Ramos

Redactor

15 de Septiembre de 2026
David de Miranda y Víctor Hernández destacan ante una importante corrida de Victoriano del Río en Albacete

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de toros de Albacete
GanaderíaToros de Victoriano del Río y toros de Cortés
FestejoVictoriano del Río, bien presentado y de buenas hechuras. De juego desigual, con toros exigentes y otros de mayores posibilidades, destacando por su movilidad, clase y transmisión algunos ejemplares del encierro.

David de Miranda

Vuelta al ruedo tras petición de oreja y ovación.

Victor Hernández

Ovación y ovación.

Marco Pérez

Ovación y silencio.

La octava de la Feria de la Virgen de los Llanos de Albacete tuvo como protagonistas a David de Miranda, Víctor Hernández y Marco Pérez, que se midieron a una corrida de Victoriano del Río que exigió oficio, capacidad y disposición a lo largo de toda la tarde.

Fue una corrida de juego desigual, con toros que plantearon dificultades y otros que permitieron mayores posibilidades. En ese escenario, David de Miranda y Víctor Hernández fueron quienes consiguieron dejar las sensaciones más importantes de la tarde.

David de Miranda se mostró firme desde el comienzo de su actuación. Con el capote buscó ganar terreno y recibir a su oponente con decisión, antes de afrontar una faena de muleta en la que tuvo que emplearse a fondo para extraer todo lo que llevaba dentro el toro.

El torero encontró sus mejores momentos cuando consiguió llevar las embestidas con mayor profundidad y temple. Hubo tandas de buena factura, especialmente cuando logró imponerse a las condiciones de su oponente y mantener la faena en los terrenos que más le convenían.

La espada puso el punto final a una labor de entrega. La respuesta de los tendidos fue favorable y David de Miranda dio una vuelta al ruedo, reconocimiento a una actuación basada en el oficio y la capacidad para resolver las dificultades que presentó su enemigo.

En su segundo turno, Miranda volvió a demostrar disposición. Intentó desde el comienzo cambiar el rumbo de la faena y buscó distintas fórmulas para encontrar el camino del triunfo. El toro fue perdiendo fuelle y recorrido conforme avanzaba la faena, lo que obligó al onubense a tirar de recursos y paciencia.

Por su parte, Víctor Hernández fue otro de los nombres destacados de la tarde. El madrileño afrontó su compromiso con una actitud decidida y mostró desde los primeros compases que no iba a regalar terreno.

Con la muleta consiguió momentos de notable firmeza. Sobre la mano derecha encontró mayor continuidad y logró ligar varias tandas en las que se mostró asentado y con capacidad para mandar sobre las embestidas. La faena tuvo además el mérito de mantener la intensidad cuando el toro comenzó a ofrecer menos.

Hernández dejó patente su capacidad para resolver una papeleta exigente y volvió a reivindicar sus condiciones como torero. La actuación, aunque no se tradujo en un gran premio, tuvo el reconocimiento de la afición, que valoró especialmente su actitud y la forma de afrontar las dificultades.

Marco Pérez completó la terna. El joven torero salió dispuesto a aprovechar su oportunidad y buscó desde el capote conectar con los tendidos. Sin embargo, su lote no terminó de ofrecerle las condiciones necesarias para desarrollar una faena de mayor calado.

Con la muleta insistió y probó diferentes terrenos y distancias, aunque no acabó de encontrar la regularidad necesaria. La faena fue perdiendo intensidad conforme avanzaban los minutos y el torero no pudo redondear una actuación que comenzó con buenas intenciones.

La octava de Albacete dejó la entrega y la capacidad de David de Miranda y Víctor Hernández como principales argumentos de una tarde exigente. La corrida de Victoriano del Río puso a prueba a la terna y obligó a los toreros a buscar soluciones ante animales de distinto comportamiento.

David de Miranda y Víctor Hernández fueron quienes mejor resolvieron el compromiso y dejaron los momentos de mayor contenido de una tarde en la que, más allá de los trofeos, hubo toreros dispuestos a dar la cara ante una corrida que no puso las cosas fáciles.
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Daviddemiranda_oficial
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Daviddemiranda_oficial
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Victorhdztorero
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Victorhdztorero
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