Opinión

El órdago de Carlos Zúñiga: Devolver a El Puerto su jerarquía histórica

El empresario de Circuitos Taurinos agita el panorama estival con una gestión audaz y el hito de blindar cuatro tardes a Morante de la Puebla.

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez

Coordinador

7 de Junio de 2026
El órdago de Carlos Zúñiga: Devolver a El Puerto su jerarquía histórica
Gestionar una plaza con la solera de la Real de El Puerto de Santa María exige algo más que cuadrar números; requiere altas dosis de pasión, valentía y la ambición de querer dejar huella. Con la presentación de la Temporada de Verano 2026, Carlos Zúñiga no solo ha presentado unos carteles, sino que ha firmado una auténtica declaración de intenciones. Su postura refleja la de un empresario que entiende que el prestigio de un coso histórico no se defiende manteniendo la inercia, sino asumiendo riesgos monumentales que sacudan el panorama taurino.

La gran medalla de Zúñiga en este ciclo es, sin duda, haber articulado la temporada en torno a la histórica gesta de Morante de la Puebla con sus cuatro comparecencias. Conseguir el compromiso y la implicación absoluta del genio cigarrero para vertebrar el abono portuense es un rotundo triunfo de despacho que solo está al alcance de quien sabe entender la mente de una figura de época. El empresario vallisoletano no se ha conformado con cumplir el expediente estival; ha puesto toda la carne en el asador para que El Puerto recupere su sitio natural como el epicentro absoluto del toreo en los meses de julio y agosto.

Es de justicia reconocer el mérito de Circuitos Taurinos al no escatimar esfuerzos y compaginar la presencia morantista con las máximas figuras del escalafón y los hierros de mayor relevancia del campo bravo. La firme convicción de Zúñiga en que el público responderá de forma masiva —atrayendo no solo a la afición local, sino a espectadores nacionales e internacionales— es el reflejo de una gestión moderna que sabe que la única recompensa real en los tendidos nace de ofrecer la máxima variedad y calidad. En un sector que a veces peca de conservador, la audacia de Carlos Zúñiga es un soplo de aire fresco imprescindible para la Fiesta.

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