Cinco novillos de José Manuel Escolar protagonizaron esta tarde un festival sin picadores de marcado carácter triunfal en Velada. García Pulido, Ismael Martín y el novillero local Álvaro Merino sumaron cinco orejas y un rabo en una tarde en la que el segundo de Ismael Martín fue premiado con la vuelta al ruedo.
Velada (Toledo), vivió esta tarde una jornada taurina de las que dejan huella. El municipio acogió un
festival sin picadores con cinco novillos de José Manuel Escolar, lidiados por los
matadores de toros García Pulido e Ismael Martín, y
por el novillero local Álvaro Merino, que tuvo la responsabilidad y la ilusión de torear ante sus paisanos.
La tarde tuvo desde el comienzo un marcado carácter triunfal. García Pulido firmó una actuación sólida y entregada, cortando una oreja de cada uno de sus dos novillos, para cerrar su participación con un balance de dos trofeos.
Pero uno de los nombres propios de la tarde fue, sin duda, Ismael Martín. El matador cortó una oreja de su primer novillo, dejando ya patente su disposición y su voluntad de triunfo. La faena a su segundo y último oponente fue todavía a más y terminó convirtiéndose en uno de los momentos culminantes del festejo.
Martín recibió una ovación del público tras protagonizar un destacado par de banderillas, en una actuación en la que supo conectar con los tendidos. El novillo de José Manuel Escolar mostró además condiciones suficientes para ser reconocido con la vuelta al ruedo, un reconocimiento que puso en valor su comportamiento durante la lidia.
La faena de Ismael Martín fue creciendo en intensidad hasta desembocar en el triunfo grande. La presidencia concedió las dos orejas y el rabo, máximo premio de la tarde, poniendo el broche a una actuación que terminó siendo una de las más destacadas del festival.
La emoción tuvo también un marcado carácter local con Álvaro Merino. El joven novillero de Velada fue el encargado de cerrar la tarde y se enfrentó a un único novillo. Ante sus paisanos, Merino aprovechó la oportunidad y consiguió un triunfo rotundo, siendo premiado con dos orejas.
El festejo concluyó así con un balance de cinco orejas y un rabo, además de la vuelta al ruedo al segundo novillo de Ismael Martín. Una tarde de triunfos y emociones que dejó a Velada entregada a sus toreros, en una jornada marcada por los trofeos, el buen ambiente y la satisfacción de compartir una tarde señalada con el público local.