Opinión

Julio Norte conquista Madrid y abre la Puerta Grande con una tarde de valor y firmeza

El novillero salmantino corta una oreja a cada utrero tras imponerse a un lote exigente en una actuación de enorme entrega en Las Ventas

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez

Coordinador

20 de Mayo de 2026
Julio Norte conquista Madrid y abre la Puerta Grande con una tarde de valor y firmeza
Julio Norte salió a hombros por la Puerta Grande de Madrid después de firmar una actuación de mucho mérito en Las Ventas, donde cortó una oreja a cada uno de sus novillos en una tarde marcada por la dificultad del lote, el valor y la capacidad del torero para sobreponerse a los momentos más complicados.

El tercero de la tarde fue un utrero protestado desde su presentación en el ruedo. Falto de remate, suelto de carnes y con un comportamiento deslucido, el animal mostró además claras querencias y un acusado carácter manso que condicionó toda la lidia. Desde el caballo ya dejó patente su falta de entrega, obligando incluso al picador a perseguirlo, lo que provocó el enfado de parte del público.

La faena exigía paciencia y precisión, y ahí emergió la versión más firme de Julio Norte. El novillero entendió rápido que el animal no permitía concesiones: había que llevarlo muy toreado y sin brusquedades. Especial relieve tuvieron los naturales, trazados con limpieza y temple ante una embestida descompuesta y sin continuidad. Todo ocurrió a base de uno en uno, sin posibilidad de ligazón, pero con una gran exposición del torero, que llegó incluso a meterse entre los pitones en varios circulares invertidos muy ajustados. La estocada cayó baja, aunque la intensidad y el compromiso de la actuación tuvieron premio con una oreja.

Con el sexto llegó el momento de mayor conexión con los tendidos. Más armónico de hechuras y con mejores condiciones para el lucimiento, el utrero permitió a Julio Norte mostrar una versión más completa y artística. El recibo capotero, iniciado con una larga cambiada en el tercio, levantó los primeros olés de la tarde. Después llegaron verónicas templadas y un tercio de varas donde el novillo empujó con bravura.

La faena de muleta comenzó con emoción en el centro del ruedo, cambiándose el animal por la espalda en varias ocasiones. Sobre la mano derecha surgieron las mejores tandas, con un Julio Norte asentado, mandón y llevando siempre la embestida muy baja. El salmantino dejó momentos de gran profundidad y torería ante un novillo que embestía con clase por ese pitón.

Sin embargo, el utrero cambió al natural y comenzó a acortar el viaje. Fue entonces cuando llegó el momento más dramático de la tarde: al intentar ligar el pase de pecho, el animal prendió al novillero y lo lanzó varios metros por el aire en una voltereta de gran violencia. Lejos de venirse abajo, Julio Norte regresó decidido y terminó la faena en terrenos de cercanías, imponiendo su valor y capacidad de aguante. Una estocada efectiva puso en sus manos la segunda oreja y desató la petición mayoritaria del público.

Madrid reconoció así a un novillero que no solo mostró ambición y entrega, sino también capacidad para entender y resolver las dificultades de una tarde nada sencilla. La Puerta Grande de Las Ventas ya tiene un nuevo nombre propio: Julio Norte.
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