El torero sevillano sostuvo con actitud, valor y firmeza una larga tarde en solitario marcada por las devoluciones y la falta de raza de buena parte del ganado. Solo el cuarto y el quinto bis permitieron vislumbrar el alcance de un Borja Jiménez que perdió los trofeos con la espada pese a dejar momentos de gran nivel.
Borja Jiménez en solitario,
1º Toro,
Borja Jiménez recibió al primer toro a portagayola en la puerta de chiqueros. El animal salió con fuerza y el sevillano tuvo que tirarse al suelo para evitar la embestida y refugiarse después en tablas, dejando un inicio cargado de emoción. En el capote destacó un farol de rodillas y varios lances de buen gusto, aunque el toro mostró cierta falta de fuerza. En varas empujó con intensidad y el castigo fue medido para conservar su movilidad. La lidia de Duarte resultó clave para mantener las opciones del astado. Borja brindó la faena a Julián Guerra.
Con la muleta comenzó con elegancia, enlazando trincherazos y pases del desdén. El toro tuvo calidad y permitió momentos de buen toreo, especialmente en una serie con la mano derecha y otra al natural de gran mando. Sin embargo, el animal fue perdiendo fuelle hasta acabar muy apagado y llegando incluso a echarse. Borja intentó mantener el interés de la faena y cerró con una serie a pies juntos. Mató de una estocada caída y recibió una ovación.
2º Toro,
El segundo toro salió serio, bien rematado y con presencia. Borja Jiménez intentó lucirse con el capote a la verónica, aunque el animal, pese a humillar, mostró poca fijeza. En el caballo tuvo una actuación discreta y recibió un castigo muy medido. Durante la lidia evidenció problemas de fuerza, perdiendo las manos en varias ocasiones y dejando los cuartos traseros atrás, lo que provocó protestas del público. Finalmente, tras una nueva caída en el tercio de banderillas, el presidente ordenó su devolución al corral mostrando el pañuelo verde.
2º Bis,
Borja Jiménez volvió a recibir al sobrero de Victoriano del Río a portagayola, ejecutando una larga cambiada muy ajustada y varios lances a pies juntos que despertaron el interés del público. El toro, serio y bien presentado, cumplió en el caballo con dos puyazos acertados. Mostró movilidad, aunque sin demasiada fuerza, y llegó a los cites con cierta espera.
La faena de muleta quedó condicionada desde el inicio. En un pase junto a las tablas, el toro se golpeó y cayó, quedando resentido. A partir de ese momento perdió facultades, embistiendo con dificultades y defendiéndose, lo que impidió el lucimiento del torero. Borja optó por abreviar y entró a matar, dejando una estocada entera. Necesitó después un golpe de descabello. Silencio.
3º Toro,
El tercer toro fue recibido entre protestas por parte del público. Aunque tenía una cara seria, su conformación resultaba menos armoniosa. Desde los primeros lances mostró escasas fuerzas, perdiendo las manos e impidiendo que Borja Jiménez pudiera lucirse con el capote. El ambiente en la plaza comenzó a tensarse.
Cumplió en el tercio de varas, pero sus limitadas facultades quedaron en evidencia. Raúl Ruiz intentó ayudarle a mantenerse en pie a la salida del caballo, aunque el animal volvió a caer, aumentando el descontento de los tendidos. Pese a que el presidente decidió mantenerlo inicialmente y ordenó el cambio de tercio, una nueva pérdida de manos provocó finalmente su devolución al corral con el pañuelo verde.
3º Bis,
El sobrero salió entre protestas por su escaso trapío. Era un toro abierto de pitones, poco rematado y algo suelto de carnes. Borja Jiménez lo recibió con verónicas templadas y una buena media, dejando una imagen destacada con el capote. El animal mostró movilidad y cierta calidad en sus embestidas, empleándose en el primer puyazo, aunque fue perdiendo intensidad en el segundo encuentro con el caballo. A pesar de las críticas del público, mantuvo buenas condiciones durante el tercio de banderillas.
Con la muleta, Borja intentó cambiar el rumbo de la tarde con un inicio por estatuarios. El toro respondió con prontitud y nobleza, aunque sus embestidas carecían de regularidad y acusaba falta de fuerza. Ante la escasez de opciones, el sevillano decidió abreviar. Dejó una estocada entera, pero el toro tardó en caer y tuvo que recurrir al descabello.
4º Toro,
Borja Jiménez volvió a apostar fuerte al recibir a este toro a portagayola, logrando una larga cambiada de gran mérito y varios lances de rodillas que conectaron con el público. El toro, bien presentado y con clase en sus embestidas, destacó también en el tercio de varas, donde acudió con alegría al caballo y recibió dos buenos puyazos. Aunque perdió las manos al salir del caballo por el esfuerzo realizado, mantuvo movilidad y nobleza durante toda la lidia. El tercio de banderillas también resultó lucido.
La faena de muleta comenzó con intensidad, con Borja de rodillas en los medios ante un toro que repetía con calidad. Las primeras tandas por la derecha estuvieron marcadas por el mando y la profundidad, haciendo crecer el interés de la faena. Al natural logró momentos de gran emoción, aprovechando la prontitud y clase del animal. Con el paso de los muletazos, el toro fue perdiendo fuerza, pero el sevillano recuperó el tono en el tramo final con unas ajustadas manoletinas. Mató de media estocada y necesitó un descabello. Hubo petición de oreja, aunque insuficiente, y dio una vuelta al ruedo.
5º Toro,
El toro salió bien presentado, alto y con volumen, aunque desde el inicio mostró algunas carencias. En el capote soltó la cara por el pitón izquierdo y tendió a apoyarse sobre las manos. En varas cumplió sin excesivo lucimiento, pero al abandonar el caballo tras el segundo puyazo comenzó a perder pie de forma reiterada, provocando las protestas del público.
A pesar de que el presidente decidió mantenerlo en el ruedo, las dudas sobre sus facultades quedaron confirmadas cuando volvió a caer nada más iniciarse el siguiente tercio. Finalmente, se ordenó su devolución al corral.
5º Bis,
El sobrero de El Torero salió con gran presencia, serio y bien armado. Desde el capote mostró ritmo y buenas condiciones, permitiendo a Borja Jiménez dejar un recibo destacado. En varas cumplió con entrega, especialmente en el segundo encuentro, donde empujó con fuerza. Durante la lidia mantuvo movilidad y dejó detalles de calidad en sus embestidas.
La expectación creció en los tendidos al comprobarse que el toro ofrecía más opciones que los anteriores. Borja construyó una faena de gran compromiso, basada en el mando y la firmeza, aprovechando la emoción y la transmisión de las embestidas. Tanto por la derecha como por la izquierda logró tandas profundas y de gran intensidad, conectando con el público madrileño. Fue una labor de entrega y riesgo, pisando terrenos exigentes ante un toro que, por momentos, planteó dificultades.
El cierre de la faena levantó a la plaza, pero el fallo con la espada impidió un triunfo mayor. Tras varios pinchazos dejó media estocada, escuchó un aviso y necesitó recurrir al descabello. Recibió una fuerte ovación como reconocimiento a su actuación.
6º Toro,
El sexto y último toro de la tarde salió con seriedad y buena presencia, aunque desde el inicio mostró escasa transmisión. Falto de celo y sin terminar de humillar, apenas permitió lucimiento en el recibo capotero de Borja Jiménez. En el tercio de varas tuvo una actuación discreta, sin emplearse con claridad, y durante la lidia siguió evidenciando falta de entrega.
Con la muleta, el toro confirmó sus limitaciones. Embistió sin fuerza ni profundidad, siempre a media altura y sin continuidad. Borja Jiménez intentó sacar partido por ambos pitones, pero las escasas opciones del animal hicieron imposible que la faena tomara vuelo. Ante la falta de respuesta, optó por abreviar y dejó una estocada casi entera. El público guardó silencio.
Ficha del Festejo:
Plaza de Toros de Las Ventas (Madrid), Corrida de Toros, Corrida In Memoriam de Ignacio Sánchez Mejías. Lleno de ´´No hay billetes``.
Domingo Hernández (1º y 3ºBis) ,Toros de Cortés (4º y 6º), Toros de Victoriano del Río (2ºBis) y Toros de El Torero (5ºBis).
Borja Jiménez, Ovación , Silencio, Silencio, Vuelta al ruedo, Ovación y Silencio.