Crónicas

Marco Pérez corta una oreja de peso en Valladolid en una tarde de ovaciones para El Fandi y Rufo sin premio con el acero

El joven matador salmantino triunfa en el sexto de la función tras imponer su autoridad ante un encierro de Juan Pedro Domecq lidiado en el Coso de Zorrilla ante tres cuartos de entrada.

Eduardo Elvira

Eduardo Elvira

Director

8 de Septiembre de 2026
Marco Pérez corta una oreja de peso en Valladolid en una tarde de ovaciones para El Fandi y Rufo sin premio con el acero
Foto: Castillo

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de Toros de Valladolid
GanaderíaToros de Juan Pedro Domecq
FestejoDe buena presentación y juego desigual

El Fandi

Palmas Tras Petición y Ovación

Tomás Rufo

Silencio y Silencio Tras Aviso

Marco Pérez

Silencio y Oreja

La plaza de toros de Valladolid ha acogido este martes el primer festejo de la Feria de la Virgen de San Lorenzo 2026, registrando una entrada de tres cuartos en los tendidos. Se ha lidiado una corrida perteneciente a la ganadería de Juan Pedro Domecq, de juego desigual, ante la que los actuantes firmaron pasajes de lucimiento condicionados en varias ocasiones por el uso de los aceros.

El Fandi abrió plaza con un animal que tuvo pies en los primeros tercios y al que cuajó un excelente tercio de banderillas. El granadino sacó el máximo partido a un oponente que se movió por ambos pitones con entrega, marrando el triunfo tras un gran espadazo al ser denegada de forma arbitraria una oreja muy pedida, escuchando palmas tras petición. En su segundo turno, el cuarto del festejo, volvió a lucir con los palos tras un toro con movilidad, brindando al público y arrancando con rodillas en tierra en una faena que fue a menos por el aplomamiento del animal, saludando una ovación tras marrar con el acero.

Tomás Rufo se marchó de vacío tras marcar su paso por el coso vallisoletano. En el segundo de la tarde, un astado de excelentes hechuras y mucha clase, el toledano cuajó un inspirado inicio con la rodilla flexionada y una labor ligada y cosida por ambas manos con fibra y fondo; sin embargo, una estocada defectuosa al primer encuentro diluyó el triunfo, siendo silenciado. Con el quinto, un buen toro pronto y repetidor de Juan Pedro Domecq al que instrumentó tandas destacadas al natural tras sacárselo a los medios, la espada se volvió a encasquillar, sonando un aviso y escuchando el silencio del respetable.

Marco Pérez cerró su tarde sumando un trofeo de peso en el sexto. En su primer oponente, un utrero con nobleza, fijeza y movilidad que no acabó de emplearse, el salmantino realizó un esfuerzo notable a base de temple, seguridad y muletazos largos, cobrando silencio tras pinchazo, estocada casi entera y descabello. La recompensa redonda llegó en el último de la función, un animal que abrió la cara y se desplazó de salida al que sopesó con autoridad en los medios, imponiendo su personalidad y firmeza en una faena de gran conexión con los tendidos que rubricó con una buena estocada, paseando una oreja de peso.

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