El coso argandeño cuelga el cartel de ‘no hay billetes’ en el arranque de sus Fiestas Patronales 2026, donde el catalán y el toledano pasean un trofeo cada uno frente a los astados de Toros de Brazuelas.
La plaza de toros de Arganda del Rey ha albergado la primera cita de la XXXVII Feria de Novilladas ‘Vid de Oro’ 2026, celebrada con el cartel de ‘no hay billetes’ en los tendidos tras agotar las localidades en la taquilla municipal. La terna compuesta por Adrián Centenera —quien hizo el paseíllo a última hora en sustitución del lesionado Samuel Castrejón—, Mario Vilau y Ruiz de Velasco se enfrentó a un encierro perteneciente a la ganadería de Toros de Brazuelas.
Adrián Centenera se marchó de vacío en una tarde condicionada por las dificultades de sus oponentes. En el primer astado de la función, un animal noble pero escaso de fuerza que protestó por el pitón izquierdo, el madrileño dejó detalles por el lado derecho antes de estoquear al segundo encuentro, siendo silenciado tras aviso. Con el cuarto, un utrero deslucido de escaso recorrido que se movió sobre las manos e imposibilitó el lucimiento, volvió a mostrar firmeza en un inicio por abajo y rubricó una gran estocada, cosechando un silencio tras dos avisos.
Mario Vilau firmó una actuación de gran calado al sumar una vuelta al ruedo y una oreja. Tras recibir al segundo de la tarde con un farol de rodillas y cuajar un trasteo muy asentado sobre la diestra con remates en circulares que llegaron al público, se quedó sin premio de trofeos al necesitar dos intentos con la espada, dando una vuelta al ruedo. La recompensa redonda llegó en el quinto, un animal al que recibió con varias largas cambiadas de rodillas tras un intento fallido de portagayola, estructurando una labor de gran hondura en los terrenos de cercanías que rubricó con una estocada para cortar la primera oreja de su cuenta.
Ruiz de Velasco completó un destacado tramo final de festejo tras sobreponerse a un lote complejo. En su primer turno ante el tercero, un utrero manso con querencias y embestidas descompuestas que le impidió opciones de lucimiento, fue silenciado tras aviso y varios golpes de descabello. Sin embargo, el novillero toledano enderezó el rumbo de su tarde al cuajar una gran actuación en su segundo oponente, donde exprimiendo sus opciones paseó una oreja tras aviso, culminando su paso por el abono con el corte de otro trofeo más en el sexto de la tarde.