Pinceladas de Morante, en una corrida de Álvaro Núñez que no aprueba el examen

Ruben Castillo
Redactor

Ficha del Festejo
PlazaPlaza de Toros de Pamplona
GanaderíaToros de Álvaro Núñez
Morante de la Puebla
Ovación y Ovación
Borja Jiménez
Silencio y Silencio
Pablo Aguado
Ovación y Ovación tras aviso
Llegaba la sevillanía a territorios impropios, a una Feria del Toro de Pamplona, sumida en plena fiesta de San Fermín. Morante de la Puebla a la cabeza -quien ya había salido por la puerta grande el año pasado-, Pablo Aguado, y Borja Jiménez. Los toros -de quien probablemente mate Morante la camada entera- , los del hierro de Álvaro Núñez. Y como cada día en San Fermín, lleno de no hay billetes.
‘Asustado’ abrió la tarde, sin celo y entrega de salida, y al que quitó Morante de la Puebla por chicuelinas de mucho gusto, y una media que paró los relojes. Tal y como marcó de salida, el toro de Álvaro Núñez hizo gala de su nombre y anduvo asustado, sin celo, embistiendo a media altura, y descompuesto. Morante buscó por ende los muletazos de uno en uno, dejando una gran serie al natural, siendo lo único potable de la faena. Pinchazo hondo. Ovación
Con el cuatro, demostró Morante por qué es uno de los mejores toreros con la capa, dejando un ramillete de verónicas que hicieron retumbar el Coso pamplonés, y que paró la merienda. Con la muleta, un inicio por alto a pies juntos en un inicio, y ya se dio cuenta el cigarrero de que el toro no tenía mucha fuerza ni raza. Morante acortó distancias, y de uno en uno dejó muletazos extraordinarios, con gran empaque y pasándoselo muy cerca, ambos pitones, pero lo mejor, por el izquierdo. Final por pases de pecho y un pinchazo bajo y estocada desprendida al segundo intento pusieron a la Feria del Toro de Morante de la Puebla. Ovación
Borja Jiménez recibió al segundo de la tarde con una larga de rodillas, y unas bonitas chicuelinas rematadas con una revolera. Quitó Aguado a la verónica,y comenzó la faena otra vez de rodillas BJ, poniendo en pie al público por cambiados. la faena de rodillas en el centro del ruedo por pases cambiados. El toro de Álvaro Núñez tenía un gran pitón izquierdo, y por ahí lo cuajó el de Espartinas, com naturales de mano baja y muy largos, para terminar la faena con un toreo más efectista, de molinetes de rodillas. Estocada trasera y contraria al tercer intento, y un golpe de verduguillo que le privaron tocar pelo. Silencio.
Muy dispuesto estuvo Borja Jiménez en el quinto, que no humillaba nada de salida, pero que era manejable en la muleta, donde comenzó la faena BJ sentado en el estribo. El toro tiende a embestir a media altura y a quedarse corto, pero Jiménez supo entenderlo, y dejó muletazos buenos a esa altura, pero con tandas cortas para no descomponer al animal. Falló con los aceros. Silencio.
Pablo Aguado anduvo muy inspirado en su primero, tercero de la tarde. Comenzó la faena rodilla en tierra, y al toro le costaba romper a embestir, quedándose a medio camino y descompuesto. Aguado buscó aprovechar el tranco del animal, ligando tandas muy templadas en los primeros compases, y sobre todo , con mucha limpieza, que era lo que requería exactamente el astado; que se fue viniendo a menos, y el sevillano dejó naturales de mucho sabor, de uno en uno, embrocando a toro parado. Gran estocada, pero el de Álvaro Núñez se levantó en varias ocasiones, pese a haber doblado pronto. Ovación.
Con el sexto, que humilló mucho en el recibo de Pablo Aguado, el sevillano cuajó importantes tandas de muleta iniciales, aprovechando esa entrega , sobre todo por la derecha. El toro fue perdiendo humillación y vida, y se afligió por completo. Estocada atravesada, y varios golpes de descabello. Ovación tras aviso
















