Puerta grande para Luque y Emilio de Justo en Utiel con un buen encierro de Araúz de Robles
Samuel Navalón corta una oreja en una tarde de tremendo esfuerzo ante una plaza con tres cuartos de entrada.

Eduardo Elvira
Director

Ficha del Festejo
PlazaPlaza de Toros de Utiel
GanaderíaToros de Araúz de Robles
FestejoDe buena presentación y de buen juego en líneas generales.
Daniel Luque
Oreja con Petición de la Segunda y Oreja
Emilio de Justo
Oreja y Oreja
Samuel Navalón
Ovación y Oreja Tras Aviso
La plaza de toros de Utiel ha vivido una gran tarde de toros enmarcada en su feria taurina, donde se lidió un encierro de la ganadería de Araúz de Robles ante tres cuartos de entrada en los tendidos. El festejo se saldó con la puerta grande para Daniel Luque y Emilio de Justo, mientras que el joven Samuel Navalón sumó un trofeo tras una actuación de gran entrega.
Daniel Luque abrió su actuación frente al primer toro del hierro titular, un ejemplar manejable pero falto de celo al que el diestro de Gerena enderezó a base de técnica y capacidad, cerrando con luquesinas muy jaleadas y un gran volapié para pasear una oreja con fuerte petición de la segunda. Con el cuarto, un animal manejable pero con dificultades, Luque volvió a explayar su tauromaquia soberbia sobre ambas manos en otra demostración dentro de su verano triunfal, asegurándose la puerta grande tras desanudar la faena con una estocada entera y cortar un nuevo trofeo.
Emilio de Justo firmó una meritoria labor ante el segundo de la tarde, un astado bravo y con codicia al que ligó tandas de gran trazo y poder en redondo por el pitón derecho, malogrando una mayor rúbrica con una estocada trasera pero obteniendo una oreja. Su triunfo se consolidó en el quinto, donde cuajó una gran faena a un animal de calidad pero remiso a entregarse, toreándolo con gusto y relajo y coronando su labor con unas manoletinas de compás abierto y una estocada al segundo intento que le valieron el corte de otro apéndice.
Samuel Navalón desplegó una gran actitud desde su primer oponente, al que recibió con una larga cambiada de rodillas y lució en unas tafalleras, aunque la faena se vio truncada al lesionarse el animal de una mano, siendo ovacionado tras abreviar. Ante el sexto, un toro con movilidad, el novillero de Ayora se vació por completo en una faena emocionante sobre ambas manos, metiéndose entre los pitones en un tramo final muy rotundo; sin embargo, el fallo con los aceros le privó de un triunfo mayor, teniendo que conformarse con una oreja tras aviso después de un tremendo esfuerzo sin recompensa mayor.


