Crónicas

Roca Rey y Paco Ureña a hombros en una tarde triunfal en Lorca

Triunfal tarde en Lorca (Murcia) con un arrollador Roca Rey y con buen toreo de Paco Ureña que le falto espada, en una buena corrida de toros de Juan Pedro Domecq.

A

Antonio Tortosa

Redactor

4 de Abril de 2026
Roca Rey y Paco Ureña a hombros en una tarde triunfal en Lorca

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de Toros de Lorca
GanaderíaJuan Pedro Domecq

Paco Ureña

silencio, oreja y oreja

Roca Rey

oreja, dos orejas y dos orejas

La temporada taurina arrancó en Lorca con un lleno en los tendidos. Con un primer toro  sin terminar de romper y con una embestida deslucida, falto de ritmo y transmisión. Paco Ureña apenas pudo sacar nada en claro con el capote. Ya con la muleta, comenzó en los medios con cierta firmeza, pero la faena nunca tomó vuelo. Por el pitón izquierdo hubo algo más de opción, cierta suavidad en la embestida, aunque sin terminar de acoplarse el torero. Todo quedó en intención. Silencio.

El segundo tampoco ayudó a levantar el ánimo. Toro deslucido de hechuras, con defectos evidentes y poco fondo. Costó fijarlo desde el inicio y tuvo que intervenir la cuadrilla. Roca Rey logró arrancar los primeros aplausos con un recibo voluntarioso. La faena tuvo altibajos, con algún muletazo suelto de buen trazo, especialmente por el izquierdo, pero sin continuidad. Tiró de cercanías en el tramo final y, tras una estocada efectiva, paseó una oreja.

El tercero cambió algo el panorama. Más serio, mejor hecho y con mayor presencia, permitió a Ureña lucirse de salida con el capote. En la muleta, el animal mostró nobleza y cierta regularidad, aunque sin terminar de romper hacia delante. El lorquino planteó una faena larga, buscando someter la embestida, pero sin lograr redondearla. Terminó metiéndose entre los pitones cuando el toro ya venía a menos. Mató de forma eficaz y obtuvo una oreja.

El cuarto fue, sin duda, el de mayor interés del festejo. Toro con más entrega, repetidor y con mejor condición en la embestida. Roca Rey supo aprovecharlo desde el principio, apostando por una faena de intensidad, con momentos de valor y dominio. Hubo pasajes de mayor profundidad que conectaron con el tendido, aunque sin llegar a romper del todo en lo artístico. Cerró con contundencia con la espada y cortó dos orejas, dando además la vuelta al ruedo el toro. 

El quinto mantuvo el interés, aunque sin terminar de romper. Toro con cualidades, ritmo y una embestida limpia, pero a la espera, exigiendo mando. Ureña dejó una faena irregular, sin acople en los primeros compases. Cuando el animal empezó a venirse a menos, tiró de entrega, llegando incluso a echarse de rodillas y buscar los terrenos comprometidos para levantar aquello. Más corazón que ajuste. Falló con la espada en el primer intento y necesitó varios descabellos el toro hasta doblar. Aun así, paseó una generosa oreja que le aseguró la puerta grande. 

El sexto puso el broche a la tarde y terminó por redondear el triunfo de Roca Rey. Otro toro de buen nivel, con clase y entrega, que permitió una faena más cuajada. El peruano se mostró más asentado, templando y ligando con mayor poso, aprovechando la inercia del animal. Hubo momentos de mayor hondura y conexión, que terminaron de encender al público. Remató de estocada eficaz y cortó dos orejas. 



Fotos: Miguel Arboledas. 
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