Crónicas

Tomás Bastos corta la única oreja en el cierre de Merida

El portugués Tomás Bastos paseó la única oreja de la novillada que cerraba la Feria de Primavera de la ciudad extremeña de Mérida

Antonio Tortosa

Antonio Tortosa

Redaccion

26 de Abril de 2026
Tomás Bastos corta la única oreja en el cierre de Merida

Ficha del Festejo

PlazaMérida
GanaderíaNovillos de Couto de Fornilhos
FestejoBien presentados y de juego variado en su conjunto, apuntando a mansos.

Tomás Bastos

Ovación y oreja

Carlos Tirado

Ovación y ovación tras dos avisos

Julio Méndez

Ovación y ovación

Abrió plaza Tomás Bastos ante un novillo de comportamiento incierto y tendencia a la huida. El portugués dejó detalles de buen gusto con el capote y, ya con la muleta, evidenció oficio y firmeza intentando someter una embestida deslucida y sin fondo. Pese a su disposición, la faena no terminó de tomar vuelo. Mató de una estocada desde lejos y fue ovacionado.

El segundo fue para Carlos Tirado, que se encontró con un ejemplar manejable pero falto de entrega y fijeza. Saludó con verónicas de buen trazo y logró después algunas tandas estimables, especialmente por el pitón derecho, donde consiguió templar la embestida. La espada volvió a jugarle una mala pasada y todo quedó en ovación.

El tercero permitió a Julio Méndez expresar su concepto con mayor claridad. El novillo tuvo calidad y transmisión, lo que facilitó un lucido saludo capotero. Ya en la muleta, el abulense firmó los pasajes más completos del festejo, destacando por su temple y ligazón tanto en redondo como en distancias cortas. Sin embargo, el reiterado fallo con el acero le dejó sin premio, siendo ovacionado.

El cuarto devolvió el protagonismo a Tomás Bastos, que encontró un novillo pronto de salida con el que se lució en el recibo capotero. Tras un tercio de varas medido, brindó al público e inició la faena de rodillas con un cambiado por la espalda de gran riesgo. La mansedumbre del animal, que tendía a desentenderse, marcó el desarrollo del trasteo. Aun así, Bastos tiró de firmeza y actitud para construir una labor meritoria que cerró con bernadinas muy ajustadas y una estocada efectiva, cortando la única oreja de la tarde.

El quinto, de buena presencia pero escaso recorrido, volvió a poner a prueba a Carlos Tirado. El novillero se mostró dispuesto y logró momentos de calidad dentro de una faena de corte clásico que conectó con los tendidos. La falta de acierto con los aceros, tras dos avisos, le privó de un resultado mayor, siendo ovacionado.

Cerró la tarde Julio Méndez frente a un sexto exigente, con presencia pero falto de clase. Inició la faena por doblones, planteando una lidia seria y completa. Sus mejores momentos llegaron al natural, donde logró muletazos profundos y de gran calado. De nuevo la espada se interpuso en su camino al triunfo, teniendo que conformarse con una ovación.

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