Sergio Rollón firma una tarde triunfal en El Hoyo de Pinares

Ana Teresa Ramos
Redactor

Ficha del Festejo
PlazaPlaza de toros El Hoyo de Pinares (Ávila)
GanaderíaNovillos de Antonio Palla
FestejoLos novillos de Antonio Palla, bien presentados y de correctas hechuras, ofrecieron un juego desigual, con ejemplares de movilidad y transmisión junto a otros que exigieron mayor oficio y firmeza. En conjunto, permitieron el lucimiento de los novilleros en un mano a mano de entrega y disposición, con especial protagonismo para Sergio Rollón, que supo aprovechar las opciones de su lote y terminó firmando una tarde triunfal de dos orejas.
Mario Vilau
Oreja y herido.
Sergio Rollón
Oreja, ovación en el que mató por Mario Vilau y oreja.
El Hoyo de Pinares (Ávila) vivió una novillada de Antonio Palla marcada por la entrega, el triunfo y también por la cara más dura de la Fiesta. Mario Vilau estuvo muy firme y decidido ante su novillo, logrando cortar una oreja antes de resultar herido por una cornada. Sergio Rollón, por su parte, firmó una gran tarde de toros, plena de ambición y con una evidente hambre de triunfo, para pasear dos orejas.
Mario Vilau salió a la plaza con las ideas claras. El novillero se mostró muy firme, asentado y dispuesto ante un ejemplar al que quiso someter con decisión. No rehuyó la pelea y basó su actuación en la seguridad y la entrega, buscando siempre imponerse a las condiciones de su oponente.
Su labor tuvo recompensa con una oreja, pero cuando la tarde parecía encaminada al triunfo llegó el percance. Vilau resultó cogido y herido por una cornada, poniendo el punto dramático a una actuación en la que había dejado patente su disposición y su firmeza.
La situación obligó a Sergio Rollón a asumir una responsabilidad añadida, teniendo que hacerse cargo también del novillo de su compañero. Y el madrileño respondió con la actitud de quien no quiere dejar pasar ninguna oportunidad.
Rollón protagonizó una gran tarde de toros. Desde el comienzo se mostró dispuesto, entregado y con la ambición necesaria para aprovechar cada embestida. Cortó una oreja a su primero y posteriormente, se enfrentó al novillo que correspondía a Vilau, en el que fue ovacionado por su disposición y por asumir el compromiso en unas circunstancias especialmente exigentes.
Todavía quedaba un último capítulo. Rollón volvió a salir a por todas y en el que cerraba plaza, redondeó su actuación con otra oreja, completando así una tarde de dos trofeos y confirmando sobre el ruedo su enorme deseo de triunfo.
En definitiva, El Hoyo de Pinares vivió una tarde de entrega y ambición, con un Mario Vilau muy firme hasta que el acero de la Fiesta hizo acto de presencia y un Sergio Rollón que no dejó escapar la oportunidad de reivindicarse. Dos orejas y una actuación de mucha raza y hambre de triunfo pusieron el broche a una tarde en la que el novillero dejó claro que quiere seguir avanzando a base de compromiso y entrega.



