Los empresarios Rafael García Garrido y Alberto García han presentado un nuevo recurso contra el proceso de licitación de la plaza de toros de Zaragoza. Desde Tauroemoción advierten de que el sistema planteado por la Diputación podría comprometer el futuro de una de las ferias más importantes del calendario taurino.
La concesión de la plaza de toros de Zaragoza suma un nuevo episodio. Los empresarios Rafael García Garrido y Alberto García han presentado un recurso contra el pliego-subasta impulsado por la Diputación Provincial de Zaragoza, una vez concluido el plazo de presentación de ofertas y con varias empresas interesadas en optar a la gestión del coso de La Misericordia.
El recurso vuelve a situar el foco sobre un proceso de adjudicación que ha generado debate en el sector taurino. Alberto García, director ejecutivo de Tauroemoción, ha explicado los motivos que han llevado a la empresa a impugnar el procedimiento.
Según señala el empresario, la decisión responde tanto a la defensa de los intereses de la tauromaquia en Zaragoza como a la preocupación por las consecuencias que este modelo de licitación podría tener en futuras adjudicaciones de plazas de toros. En su opinión, la ausencia de criterios que valoren aspectos cualitativos en la gestión supone un riesgo para la categoría y el prestigio de la plaza zaragozana.
García asegura que la decisión de no concurrir al concurso no obedece a una falta de interés por gestionar La Misericordia. Al contrario, sostiene que Zaragoza es una de las plazas con mayor potencial del panorama taurino y que su objetivo sería devolverle el protagonismo que históricamente ha tenido dentro del circuito de primera categoría.
El responsable de Tauroemoción también ha querido desvincular su recurso de cualquier enfrentamiento con la Diputación Provincial de Zaragoza o con sus responsables políticos. No obstante, considera que el sistema planteado puede afectar tanto a los intereses empresariales como a las expectativas de la afición zaragozana, especialmente en relación con el futuro de la Feria del Pilar.
Por último, Alberto García ha señalado que, según los informes jurídicos con los que cuenta la empresa, existen alternativas de gestión que permitirían garantizar la celebración de la Feria del Pilar incluso en el caso de que el recurso prosperara. En cualquier caso, insiste en la necesidad de que el procedimiento se ajuste plenamente a la legalidad y responda a las exigencias que, a su juicio, requiere una plaza de la importancia de Zaragoza.
La resolución de estos recursos marcará los próximos pasos en el proceso de adjudicación de La Misericordia, una cuestión que sigue generando expectación entre profesionales y aficionados.