Tres orejas para despedir la Feria de Valladolid
Andy Cartagena, Sergio Galán y Sergio Pérez de Gregorio pasean un trofeo cada uno ante una corrida de El Capea con nobleza y buenas condiciones.

Manuel Cobaleda
Redactor

Ficha del Festejo
PlazaPlaza de Toros de Valladolid
GanaderíaToros de El Capea
FestejoToros bien presentados en líneas generales y de buen juego en su conjunto.
Andy Cartagena
Ovación y oreja con petición de la segunda
Sergio Galán
Silencio tras aviso y oreja
Sergio Pérez de Gregorio
Oreja y silencio tras aviso
La Feria de la Virgen de San Lorenzo echó el cierre con una buena entrada y una corrida de El Capea que ofreció posibilidades. Los tres rejoneadores pasearon un trofeo en una tarde de distintos estilos.
Andy Cartagena se encontró con un toro noble y de buen ritmo al que fue haciendo crecer durante su actuación. Destacó especialmente con las banderillas y una espectacular banderilla al violín que levantó al público. Pinchazo y rejón. Oreja con fuerte petición de la segunda.
En su segundo, Cartagena tuvo que trabajar desde el inicio para encelarlo. El de El Capea mostró nobleza y el rejoneador combinó momentos de clasicismo con otros de mayor espectacularidad. Terminó con banderillas cortas al violín. Rejonazo trasero y tres descabellos. Ovación.
Sergio Galán se mostró por encima de un quinto que comenzó con movilidad pero se apagó pronto. El rejoneador apostó por un concepto clásico y elegante y, tras acertar con el rejón de muerte, consiguió una oreja.
Con el segundo de su lote, un toro noble pero con poco fondo, Galán tuvo que poner mucho de su parte para mantener el interés. Una actuación seria y profesional que quedó emborronada con los fallos con el rejón. Silencio tras aviso.
Sergio Pérez de Gregorio paró con solvencia a un tercero que salió con fuerza pero perdió pronto movilidad. El salmantino insistió y mantuvo el nivel pese a la escasa transmisión del animal. Acertó al primer intento con el rejón de muerte y cortó una oreja.
Cerró la tarde otro ejemplar noble y de calidad. Pérez de Gregorio volvió a mantener la atención de los tendidos y dejó dos quiebros destacados. Una buena actuación que perdió premio por el fallo final con la espada. Silencio tras aviso.


