El novillero catalán firma una tarde de gran dimensión en Cadalso de los Vidrios y se convierte en el gran protagonista del festejo tras cortar tres orejas.
Cadalso de los Vidrios (Madrid) vivió una tarde de toros marcada por la entrega y el deseo de triunfo. Los
novillos de Pedrés pusieron a prueba a una terna que salió a la plaza con la intención de aprovechar cada oportunidad, y fue
Mario Vilau quien terminó imponiendo su nombre en el balance final del festejo.
El novillero catalán abrió su tarde con disposición y actitud. Vilau se mostró decidido desde los primeros compases y supo construir una faena que fue de menos a más, buscando siempre la conexión con los tendidos. Su labor encontró premio en forma de una oreja, primer aviso de lo que todavía estaba por llegar.
En el segundo de su lote, Vilau volvió a mostrar ambición. Se entregó en una faena en la que supo aprovechar las posibilidades del novillo de Pedrés y mantener la intensidad hasta el final. La respuesta del público tuvo su reflejo en el palco y tras la estocada, llegaron las dos orejas. Tres trofeos en el esportón y la salida de Cadalso como gran triunfador de la tarde.
También dejó su impronta Jorge Hurtado, que tuvo un balance de palmas en su primero y vuelta al ruedo en el cuarto. El extremeño afrontó sus dos compromisos con disposición, encontrando en su segundo oponente mayores posibilidades para desarrollar una faena que terminó siendo reconocida por el público con esa vuelta al ruedo.
Por su parte, David Gutiérrez cortó una oreja al tercero de la tarde. El novillero mostró solvencia y voluntad ante un lote que exigió estar atento y aprovechar los momentos de mayor lucimiento. Su segundo se saldó con ovación, cerrando una actuación en la que también dejó patente su disposición.
Los ejemplares de Pedrés dieron contenido a una novillada en la que la terna mostró disposición y afán de triunfo. Mario Vilau fue quien logró sacar mayor rédito artístico a su actuación, convirtiéndose en el gran protagonista de la jornada.
El balance final dejó; tres orejas para Mario Vilau, una para David Gutiérrez y una vuelta al ruedo para Jorge Hurtado. Una tarde de oportunidades aprovechadas, en la que los jóvenes novilleros dejaron constancia de su ambición y de sus ganas de abrirse camino.