El primero de la tarde fue ofensivo de delante y más ajustado por detrás, de hechuras finas. Sale tapándose por la cara y embiste con poca fuerza, aunque siempre busca bajar la cabeza. Aprieta en el primer puyazo y, tras pasar por el caballo, muestra una embestida templada. El viento dificulta mucho la lidia. Perera le plantea una faena en corto, distancia que el toro parece preferir, aunque protesta cuando se le exige demasiado. Destacó la labor de Daniel Duarte ante un animal con buen recorrido, pero de respuesta irregular en banderillas, siendo mejor por el pitón izquierdo.
Con la muleta, Perera comienza por alto y el toro evidencia una embestida incómoda y exigente, a veces buscando por dentro. El viento complica aún más el dominio de un toro con movilidad pero poca entrega. Aun así, Perera consigue algunos muletazos de mando y largo recorrido por la derecha. Conforme avanza la faena, el toro desarrolla más dificultades, moviéndose sobre las manos y haciendo imposible un control firme debido tanto al viento como a la falta de entrega del animal.
Paco Ureña, El segundo toro de pitones acodados y perfil ofensivo, fino de hechuras y bien musculado, aunque algo despegado del suelo. Sale frío y tarda en emplearse, pero Curro Vivas logra arrancarle embestidas humilladas y con emoción. El animal muestra más entrega en terrenos cercanos a tablas, donde desarrolla su querencia y aprieta con celo, mientras que hacia los medios se queda más corto y pierde intensidad. En varas empuja en el primer puyazo, aunque la puya cae algo trasera, y en el segundo encuentro mansea al salir suelto rápidamente.
En la muleta, el toro de Ricardo Gallardo saca casta y transmisión, siempre mejor llevado en líneas paralelas y con mando. Las primeras tandas, ligadas y de mano baja, conectan con el público. Al natural, la faena cambia de planteamiento: Paco Ureña busca más el pitón contrario, cruzándose y llevándolo muy toreado, aunque al toro le cuesta más cuando los muletazos pierden limpieza o van por arriba. Tras un pinchazo y aviso, deja una buena estocada al segundo intento.
Fernando Adrián, El tercero sale algo descoordinado, aunque con presencia ofensiva, fino de hechuras y corto de manos. Desde el inicio acusa cierta debilidad en los cuartos traseros, algo que se aprecia en el capote de Fernando Adrián. Aun así, el toro se arranca con prontitud y alegría al caballo, aunque ambos puyazos caen traseros y su embestida resulta desigual. Perera firma un quite por chicuelinas muy ajustado, mientras el público termina entregado tras un gran tercio de banderillas de Ángel Otero, de lo más destacado de la feria.
En la muleta, el toro se repone y saca bravura, siendo el de más entrega hasta el momento, aunque exige tandas cortas. Fernando Adrián lo entiende bien desde el inicio, toreando con firmeza y dejando siempre la muleta en la cara. Las protestas en los tendidos vuelven a dividir opiniones, aunque también terminan dando más ambiente a la faena. Destaca una serie al natural en el tercio, de mano baja y trazo largo. Cuando el torero lleva al toro más hacia el centro, la intensidad baja por momentos, pero vuelve a subir en una tanda muy ligada por el pitón derecho. Cierra la obra con doblones de gran estética. En la suerte suprema, el toro pierde las manos y Adrián pincha antes de dejar una estocada casi entera.
Miguel Ángel Perera, El cuarto toro mostró más cuajo que sus hermanos, más bajo y serio de hechuras, con lomo recto y presencia ofensiva. En el caballo se empleó menos y dejó una pelea discreta. Perera quitó por chicuelinas y tafalleras antes de un destacado tercio de banderillas de Daniel Duarte y Vicente Herrera, ambos ovacionados. Miguel Ángel Perera brindó la faena al público.
En la muleta, el toro tuvo buena condición, aunque con menos transmisión que los anteriores y con escaso fondo, acusándolo especialmente a partir del cuarto muletazo. Perera logró los momentos más lucidos con la mano derecha, toreando abajo y con temple, pero la falta de continuidad del animal hizo que las series perdieran ritmo y la faena se diluyera entre pausas. Con la espada no estuvo acertado y necesitó el descabello. El toro fue ovacionado en el arrastre, mientras el torero escuchó silencio.
Paco Ureña, Toro serio y bien armado, corto de manos y con presencia ofensiva. Paco Ureña lo recibió con buenas verónicas y el animal cumplió en el caballo en ambos puyazos. Fernando Adrián dejó después un quite por chicuelinas, mientras el toro mantuvo movilidad y buen son durante banderillas.
En la muleta destacó por su clase, humillación y calidad en la embestida, siempre mejor llevado por abajo, ya que por alto perdía forma y ritmo. El toro pedía ligazón e inercia entre pases, algo que Ureña no terminó de aprovechar al quedarse muy estático, lo que hizo que las tandas fueran más cortas. Al natural hubo menos conexión y ajuste. La faena perdió fuerza tras una estocada caída y todo quedó en silencio.
Fernando Adrián, El sexto toro fue un ejemplar imponente, muy serio y bien rematado, con gran presencia desde su salida. Embistió con humillación y buen ritmo en el capote de Fernando Adrián, aunque mostró desde el inicio clara querencia hacia tablas. En varas acudió pronto al caballo, pero solo se empleó de verdad en terrenos cercanos a su refugio, costándole mucho salir de allí. El tercio de banderillas tuvo mérito por las dificultades que planteó el animal debido a esa tendencia a rajarse.
Fernando Adrián comenzó la faena en el tercio con variedad y mando, enlazando pases por alto, cambios por la espalda y una buena tanda derechista culminada con un largo cambio de mano. Mientras el toro se sintió cómodo cerca de tablas, la embestida tuvo calidad y transmisión. Sin embargo, cuando el torero intentó llevarlo al centro del ruedo, el animal perdió fuelle y continuidad, quedándose parado en varios viajes y comprometiendo por momentos al madrileño. Ya rajado, Adrián optó por doblarse con él antes de entrar a matar. La espada cayó baja y necesitó descabello tras escuchar un aviso. Todo quedó en silencio.
Ficha del Festejo:
Plaza de Toros de las Ventas (Madrid),Corrida de toros. Noveno festejo de la feria de San Isidro.
Toros de Fuente Ymbro.
Miguel Ángel Perera, Silencio tras aviso y Silencio tras aviso.
Paco Ureña, Ovación y Silencio.
Fernando Adrián, Ovación y Silencio.