Crónicas

Valladolid ya tiene primer nombre para San Lorenzo: Manuel Diosleguarde

La corrida de la oportunidad celebrada en Valladolid coronó a Manuel Diosleguarde como triunfador de la tarde y primer nombre para la próxima Feria de la Virgen de San Lorenzo. El salmantino se impuso a un deslucido encierro de El Pilar gracias a su firmeza, su entrega y dos actuaciones de enorme mérito en una tarde marcada por el escaso juego de los toros.

Nerea F.Elena

Nerea F.Elena

Redactor

17 de Mayo de 2026
Valladolid ya tiene primer nombre para San Lorenzo: Manuel Diosleguarde

Ficha del Festejo

PlazaValladolid
GanaderíaEl Pilar

Manuel Diosleguarde

Vuelta al ruedo y vuelta al ruedo

Sergio Rodríguez

Aplausos

Jarocho

Aplausos

Mario Navas

Oreja y aplausos

La Plaza de Toros de Valladolid vivió este domingo la primera corrida de la oportunidad marcada por las dificultades que planteó el encierro de El Pilar, de escaso juego en líneas generales, y por la disposición de los cuatro toreros anunciados. Entre todos ellos terminó imponiéndose Manuel Diosleguarde, que logró el premio final: un puesto en la Feria de la Virgen de San Lorenzo del próximo septiembre.

Abrió plaza el propio Diosleguarde con el que fue el mejor toro de la tarde dentro de las limitaciones del conjunto. Desde el inicio dejó una seria carta de presentación con el capote y posteriormente cuajó una faena importante, especialmente con la mano izquierda, por donde consiguió los pasajes más profundos y templados. El fallo con la espada le privó del trofeo: dejó primero una estocada desprendida que el toro escupió y después una media estocada muy efectiva en lo alto. El público pidió la oreja, aunque el presidente no atendió la petición. La decisión resultó todavía más discutida después de que más adelante sí concediera una oreja tras una muerte muy parecida y con una petición bastante menos intensa. Ovación y vuelta al ruedo para el salmantino.

Sergio Rodríguez se enfrentó a un toro muy complicado, venido abajo físicamente y perdiendo las manos constantemente, hasta provocar incluso algunas peticiones de cambio. En varas se empleó, aunque el castigo cayó algo trasero. El torero comenzó de forma muy lucida, de rodillas y toreando al natural, entendiendo pronto que al animal había que llevarlo muy por abajo para poder extraer algún muletazo limpio. La faena tuvo mérito por la dificultad del astado y por la insistencia del torero, aunque se alargó demasiado y sonó un aviso antes de que matara tras tres pinchazos y una estocada efectiva. Pitos al toro y aplausos para Sergio Rodríguez.

La peor parte se la llevó Jarocho, que tuvo delante un toro prácticamente imposible. El público percibió enseguida las pocas opciones que ofrecía el animal, aunque el torero logró arrancarle algunos momentos estimables toreando muy despacio, con la muleta a media altura y dando mucho tiempo entre tanda y tanda. La voluntad del burgalés fue total, pero el material no daba para más. Mató tras cuatro pinchazos, un aviso y descabello al primer intento. El toro fue pitado en el arrastre y el torero escuchó aplausos.

Mario Navas dejó desde el principio una de las imágenes más toreras de la tarde con el capote, haciendo gala de ese concepto puro y clásico que tanto gusta en Valladolid. Su toro apenas fue castigado en varas tras pegar un topetazo al caballo y recibir un puyazo muy leve. Con la muleta construyó una faena notable, basada sobre todo en unos naturales largos y desmayados que conectaron mucho con el público. Se notaba el ambiente especial que había alrededor del torero de la tierra, hasta el punto de escucharse desde el tendido que “dejaran ver a Mario Navas con un toro de verdad”, reflejando claramente el deseo de la afición de verle anunciado en septiembre. Tras un pinchazo y una estocada algo tendida paseó una oreja.

En la final quedaron Manuel Diosleguarde y Mario Navas. El salmantino volvió a salir decidido a llevarse la tarde desde una larga cambiada de rodillas con el capote. Su segundo toro tampoco colaboró demasiado y ni siquiera se arrancó al caballo, teniendo el picador que buscarlo dentro de las líneas. Diosleguarde firmó una actuación de mucho mérito, muy asentado, firme y entregado, destacando especialmente al natural. Además, sufrió dos percances de consideración: primero al tropezar mientras llevaba al toro al caballo y quedar a merced del animal en el suelo, y después al entrar a matar, siendo prendido en el aire. Afortunadamente todo quedó en un golpe en la cara y el susto. Mató de media estocada, escuchó dos avisos y dio una nueva vuelta al ruedo tras fuerte ovación.

Mario Navas, por su parte, no tuvo ninguna opción con el toro de la final. El animal desarrolló peligro rápidamente, quedándose parado y sin terminar de pasar en los muletazos. El vallisoletano hizo cuanto pudo antes de dejar una estocada y saludar desde el tercio.

La tarde terminó proclamando a Manuel Diosleguarde como triunfador de la corrida de la oportunidad y convirtiéndolo así en el primer nombre confirmado para la Feria de la Virgen de San Lorenzo.
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