Crónicas

Julio Norte abre la Puerta Grande y Mario Vilau deja una gran imagen en una novillada de escaso juego

Julio Norte fue el nombre propio de la tarde tras cortar dos orejas y abrir la Puerta Grande gracias a su firmeza y concepto ante el mejor lote del festejo. Mario Vilau mostró entrega y buen gusto, logrando pasear una oreja y dejando una destacada actuación pese a sufrir una cornada. Pedro Luis, por su parte, evidenció buen concepto y temple, aunque se topó con un lote sin opciones de triunfo.

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez

Coordinador

19 de Mayo de 2026
Julio Norte abre la Puerta Grande y Mario Vilau deja una gran imagen en una novillada de escaso juego

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de Toros de las Ventas
GanaderíaNovillos de Fuente Ymbro
FestejoEl encierro ofreció un juego muy desigual y en líneas generales decepcionante. Predominaron los novillos mansos, justos de fuerza y con tendencia constante a buscar las tablas. Faltó raza, empuje y emoción en la mayoría de las embestidas, aunque algunos dejaron detalles aislados de nobleza y movilidad. El sexto fue el de mejor condición, especialmente por el pitón derecho, permitiendo el mayor lucimiento de la tarde.

Pedro Luis

Silencio y Silencio tras dos avisos.

Mario Vilau

Oreja y Ovación.

Julio Norte

Oreja tras aviso y Oreja

Pedro Luis, El primer novillo de la tarde un poco justo  de presencia y corto de cuello, sale el utrero sin entrega, buscando constantemente las tablas. Pedro Luis intenta fijarlo por chicuelinas, pero el animal mantiene su querencia. En el primer encuentro con el caballo se echa antes de llegar y recibe un puyazo largo en el caballo de reserva, llegando incluso a darse un volantín, lo que provoca las primeras protestas del público. El utrero sangra y continúa refugiándose en tablas durante todo el tercio. En la tercera entrada al caballo vuelve a repucharse y a sufrir otro volantín. El tercio de banderillas resulta discreto y Pedro Luis brinda después al público.

Con la muleta, el utrero muestra cierta nobleza, aunque se desentiende tras el segundo pase. Su embestida transmite poca emoción y la faena transcurre sin demasiada intensidad. Pedro Luis deja detalles de buen concepto, pero la falta de raza del animal impide que la labor alcance mayor vuelo en Madrid. Mata de una estocada algo caída y con derrame. Silencio.

Mario Vilau, recibe al segundo a portagayola ante un utrero que desde el inicio busca las tablas. El catalán tiene que sacarlo hacia afuera con capotazos por dentro. El novillo se emplea en el caballo, aunque muestra poco poder y le cuesta cuando se le exige. El primer puyazo queda mejor colocado que el segundo, algo trasero. Julio Norte quita por gaoneras. El utrero pierde las manos en varias ocasiones y arrecian las protestas del público. En banderillas sigue muy justo de fuerzas, moviéndose con brusquedad y poca estabilidad. Vilau brinda al público.

Con la muleta, Mario comienza de rodillas y con mucho temple, aunque el utrero acusa ya un evidente desgaste, más propio del final de faena. El animal pone voluntad, pero su falta de empuje hace que vaya continuamente sobre las manos y termine apagándose. Vilau intenta siempre llevarlo largo y toreando abajo, destacando especialmente al natural por su suavidad y firmeza para sostener la embestida. La faena tiene intención y buen gusto, aunque condicionada por las limitaciones del novillo. Mata de una estocada contraria, entrando muy recto. Buena imagen del novillero y oreja.

Julio Norte, El tercero salió muy justo de presencia y fue protestado desde su aparición en el ruedo. Un utrero alto, suelto de carnes y falto de remate y expresión. Mostró pronto su condición mansa, buscando constantemente las tablas y complicando la lidia. Incluso el picador tuvo que ir hacia él para ejecutar el castigo, lo que provocó nuevas protestas en los tendidos. Durante el tercio de banderillas mantuvo esa querencia y dejó embestidas deslucidas, siempre a media altura y sin terminar de humillar.

Con la muleta, Julio Norte se mostró muy firme desde el inicio ante un animal con más movilidad que clase. El utrero se descomponía al tocar la tela, por lo que la limpieza y el buen trato fueron claves en las primeras tandas. Al natural llegaron los momentos más destacados, llevando la embestida muy toreada y siempre muy pendiente de engancharla bien, ya que el novillo no tenía inercias. Norte apostó fuerte, metiéndose entre los pitones y dejando varios circulares invertidos de mérito. Mató de una estocada baja, pero el presidente terminó concediendo una oreja.

Pedro Luis, El cuarto mostró más cuajo y presencia que los anteriores, aunque ya en el capote evidenció dificultades para humillar en los lances de Pedro Luis. En varas hubo que llegarle mucho para que acudiera al caballo. El primer puyazo quedó caído y el novillo empujó con el pitón derecho, siempre con la cara alta. Mario Vilau realizó después un quite por gaoneras.

En la muleta, el utrero dejó ver mejores condiciones por el pitón izquierdo, aunque sin la emoción que exige Madrid. Pedro Luis firmó al natural las series más destacadas, mostrando buen concepto y temple. Sin embargo, por el derecho el animal cambió mucho, más descompuesto y con menos calidad en la embestida. Un par de tandas por ese lado hicieron caer el tono de la faena y, cuando volvió a la zurda, el novillo ya buscaba claramente las tablas. Falló con la espada al primer intento y sonó un aviso.

Mario Vilau, volvió a irse a puerta de chiqueros para recibir al quinto, aunque el novillo le desarmó en el lance inicial. El utrero, bien cuajado pero muy despegado del suelo y corto de cuello, mostró pocas fuerzas desde el principio. En el tercio de varas hubo que insistir mucho para que acudiera al caballo, desarrollándose un tercio largo y pesado. También en banderillas costó reunir al animal, complicando mucho la lidia. Vilau brindó la faena a sus padres, situados en el tendido seis.

Con la muleta, el novillo se mostró muy venido a menos y prácticamente sin opciones para el lucimiento. Aun así, Mario Vilau estuvo muy entregado y decidido. En uno de los embroques sufrió una cornada en el muslo izquierdo, dejando patente su compromiso. Cerró su actuación con una gran estocada.

Julio Norte, El sexto, bien hecho y justo de perfil, fue recibido por Julio Norte con una larga cambiada en el tercio, teniendo después que refugiarse tras el burladero. Más tarde se estiró a la verónica con buen aire. El novillo empujó con bravura en el primer puyazo y Norte respondió con un quite variado. En el segundo encuentro acudió de nuevo con prontitud, aunque el castigo quedó trasero. El utrero mantuvo una buena condición en banderillas, humillando y desplazándose con franqueza.

La faena de muleta comenzó en los medios, con Julio Norte cambiándose al novillo por la espalda en varias ocasiones. El utrero embistió con clase y calidad por el pitón derecho en las primeras tandas, permitiendo al salmantino llevarlo muy toreado y con la mano baja. Toreo de mucho mérito y expresión. Al natural, sin embargo, el animal cambió y se quedó mucho más corto. En un intento de ligar el pase de pecho, el novillo volteó con dureza a Norte, que salió despedido varios metros por el aire. A partir de ahí, el utrero se vino más arriba y la faena tuvo que plantearse en distancias cortas y series breves. Mató de estocada y paseó una oreja.


Ficha del Festejo:
Plaza de Toros de Las Ventas (Madrid), Novillada con picadores, Décimo festejo de la feria de San Isidro 2026. Más de tres cuartos de Plaza.
Novillos de Fuente Ymbro.

Pedro Luis, Silencio y Silencio tras dos avisos.

Mario Vilau, Oreja y Ovación.

Julio Norte, Oreja tras aviso y 
Oreja (Puerta Grande)

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