Crónicas

Emilio de Justo, David de Miranda y Víctor Hernández abren la puerta grande en una tarde de triunfo con los Sorando

Los tres toreros salieron a hombros tras repartirse seis orejas en una corrida en la que destacó la entrega de las cuadrillas y la capacidad de los diestros para sacar partido a un encierro de comportamiento desigual. De Justo y Víctor Hernández cortaron dos orejas a sus respectivos terceros y cuartos, mientras David de Miranda redondeó su actuación ante el segundo.

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez

Coordinador

29 de Agosto de 2026
Emilio de Justo, David de Miranda y Víctor Hernández abren la puerta grande en una tarde de triunfo con los Sorando

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de toros de Linares, Jaén
GanaderíaToros de Román Sorando
FestejoEl encierro de Sorando ofreció un juego variado, con ejemplares nobles y de buenas condiciones junto a otros más faltos de fuerza, recorrido y entrega. Los toros más colaboradores permitieron faenas de mayor vuelo, mientras los menos claros exigieron paciencia, técnica y firmeza a los toreros.

Emilio de Justo

Oreja y Oreja

David de Miranda

Dos orejas y Ovación

Víctor Hernández

Dos orejas y Oreja

Emilio de Justo abrió la tarde ante un toro de Sorando que mostró ritmo y buenas condiciones desde los primeros compases. El extremeño lo recibió con gusto a la verónica, rematando con una media de buen trazo, antes de volver a lucirse en el quite con lances de mano baja y mucha despaciosidad. Con la muleta, De Justo se acompasó a la embestida del animal sobre la diestra, dejando pasajes de profundidad y buen gusto. La faena sufrió un parón debido al desmayo de un espectador, pero el diestro retomó el trasteo con una gran serie por el derecho, culminada con una trincherilla de mucha torería. Al natural, el toro redujo su recorrido, aunque el extremeño supo imponerse y cerrar con naturales templados y largos. Una estocada trasera y dos descabellos redujeron el premio a una oreja.

David de Miranda se midió al segundo, un ejemplar bajo y armónico de Sorando que apuntó clase, aunque llegó algo justo de fuerzas. El onubense dejó un saludo capotero de gusto, rematado con una larga cordobesa, antes de protagonizar un ajustado quite de frente por detrás. La faena comenzó con unos ceñidos estatuarios y tomó vuelo en los medios, donde encontró en el pitón izquierdo la mejor condición del animal. Ante un toro de limitada transmisión, De Miranda acortó las distancias y se empleó en cercanías para mantener la continuidad de las embestidas. Un cierre por manoletinas y una estocada desprendida pusieron fin a la actuación, premiada con las dos orejas.

Víctor Hernández protagonizó una actuación de gran entrega frente al tercero, un toro bajo y bien hecho de Sorando al que recibió de rodillas a la verónica, aunque el animal salió suelto hacia chiqueros. El madrileño lo buscó en los medios y consiguió templarlo por delantales antes de firmar un destacado quite por gaoneras, recibido con una fuerte ovación. Comenzó la faena de rodillas en los medios y dio continuidad al trasteo con dos grandes series sobre la mano derecha. Al natural, dando la distancia necesaria, se acopló a la buena condición del toro y dejó muletazos hondos y de buen trazo. Tras aguantar un parón, se entregó en un arrimón entre los pitones que puso al público en pie. Un pinchazo previo a una estocada algo contraria no impidió que cortara las dos orejas.

Emilio de Justo afrontó el cuarto, un toro que desde el capote evidenció su falta de entrega, soltando la cara y protestando continuamente con la cabeza. El extremeño brindó la faena a Marcos Linares y buscó con paciencia la manera de sacar partido al animal, insistiendo especialmente por el pitón izquierdo y provocando sus embestidas para alargar los viajes. Sin embargo, el toro terminó refugiándose en las tablas y tampoco respondió cuando De Justo redujo las distancias para intentar arrancarle algún muletazo. Una estocada eficaz permitió al extremeño cortar una oreja como reconocimiento a su voluntad y esfuerzo.

David de Miranda se enfrentó a un quinto de buenas hechuras que ya evidenció pocas ganas de emplearse durante los primeros tercios y que puso en dificultades a los banderilleros. El onubense comenzó la faena sobre la mano derecha, pero el animal mostró escaso recorrido y dificultades para desplazarse. Al natural encontró algo más de fijeza, aunque el toro terminaba los viajes con las manos por delante. De Miranda insistió con paciencia y consiguió rescatar algunos naturales de buen trazo, que terminaron siendo el argumento principal de una labor de esfuerzo y oficio. Una estocada trasera y algo caída puso fin a la actuación, reconocida por los tendidos con una ovación.

Víctor Hernández cerró la tarde frente al sexto, iniciando la faena con unos estatuarios que se vieron interrumpidos cuando el toro entró con brusquedad por el pitón derecho y llegó a desarmarle. El madrileño no perdió la compostura y encontró en la mano izquierda el camino para imponerse a un animal que embestía con violencia y trataba de quitarse la muleta a base de cabezazos. Con firmeza y ofreciendo el pecho, Hernández consiguió algunos naturales de mérito. Cuando el toro ya había perdido buena parte de su recorrido, volvió a la diestra para extraer varios muletazos estimables antes de cerrar con unas ajustadas manoletinas que elevaron la emoción en los tendidos. Una estocada puso el punto final a su actuación, premiada con una oreja.

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