Crónicas

La exigencia y el rigor de Baltasar Ibán apagan a la terna en Arganda con un pleno de silencios

Andrés García, Víctor y Félix San Román marcan de vacío en la cuarta de la ‘Vid de Oro’ tras un encierro serio y encastado que no permitió el lucimiento en los tendidos.

Eduardo Elvira

Eduardo Elvira

Director

10 de Septiembre de 2026
La exigencia y el rigor de Baltasar Ibán apagan a la terna en Arganda con un pleno de silencios
Foto: Ivan de Andres

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de Toros de Arganda del Rey
GanaderíaNovillos de Baltasar Iban
FestejoDe buena presentación , con cuajo , de juego desigual y exigente.

Andrés García

Silencio y Silencio Tras Dos Avisos

Victor

Silencio Tras Aviso y Silencio

Felix San Román

Silencio y Silencio

La plaza de toros de Arganda del Rey ha vivido una tarde de marcado carácter técnico y escasa conexión con los tendidos durante el cuarto festejo de su feria de novilladas ‘Vid de Oro’ 2026. Con un encierro de Baltasar Ibán bien presentado, serio, cuajado y de exigente comportamiento —donde destacó las virtudes del sexto—, el resultado artístico se saldó con un balance inmaculado de seis silencios en una jornada de prueba y examen riguroso para los coletas.

Andrés García pechó con un lote condicionado por las complicaciones. Abrió plaza con un astado de salida con movilidad pero sin entrega, que fue desinflándose hasta llegar a la muleta muy venido a menos, una dificultad que el mexicano intentó resolver sin eco antes de finiquitarlo de media estocada (silencio). Con el cuarto, un animal falto de fijeza, García tiró de técnica y capacidad para sujetarlo y buscar la ligazón sobre la diestra; sin embargo, las condiciones del oponente impidieron que el trasteo despegara ante un público frío, sumando un nuevo recado con los aceros (silencio tras dos avisos).

Víctor dejó destellos de buen gusto que no bastaron para romper el marcador. Recibió al segundo con buenas verónicas a un oponente que mostró movilidad, recorrido y transmisión, destacando al natural en una labor a la que, no obstante, le faltó mayor hilazón y orden para calar en el respetable (silencio tras aviso). Con el quinto, un animal noble de salida pero totalmente falto de fondo y frío en el capote, el francés lo intentó con voluntad en un trastero carente de opciones de lucimiento (silencio).

Félix San Román se topó con un lote de imponente estampa y notables exigencias. Su primer oponente, dotado de volumen, ofreció un buen pitón derecho que el novillero no logró rentabilizar para conectar con los tendidos, empañando además con una estocada caída (silencio). Más opciones brindó el sexto, un toro serio con buen embroque, continuidad y motor que exigió los máximos atလီs de la terna. Pese a iniciar la faena con cambiados por la espalda, la labor de San Román careció de la transmisión necesaria para levantar al público, cerrando la tarde con un último silencio.

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