Primer novillo: Nacho Torrejón — palmas.
Un utrero muy deslucido de Albarrán abrió plaza. Salió manso y sin intención de pelea, aunque Nacho Torrejón consiguió recibirlo con gusto a la verónica, rematando con una buena media. Con la muleta, el novillero mostró voluntad y disposición, pero las continuas huidas del animal hicieron imposible el lucimiento. Lo pasaportó de un pinchazo hondo y descabello. Palmas.
Segundo novillo: Rafael de la Cueva — vuelta al ruedo tras petición y dos avisos.
Noble, aunque falto de emoción y raza, fue el segundo. Rafael de la Cueva lo recibió con soltura a la verónica y encontró en la muleta un animal que fue mejorando a medida que avanzaba la faena. Los mejores momentos llegaron por el pitón derecho. Cuando iniciaba una nueva tanda por ese lado, el madrileño sufrió una fuerte voltereta que le dejó el hombro izquierdo inmovilizado. Pese al percance, se repuso y regresó al ruedo para firmar las dos mejores series de su actuación, corriendo la mano con ligazón. Entró rápidamente en la enfermería y volvió a salir para matar al novillo. Estocada entera. Dio la vuelta al ruedo tras petición y después de dos avisos.
Tercer novillo: Samuel Castrejón — vuelta al ruedo tras leve petición y aviso.
El tercero estuvo marcado por su escasez de fuerzas y una condición general deslucida. Samuel Castrejón protagonizó una faena irregular, aunque dejó algunos pasajes de interés, especialmente al natural. Por la derecha el novillo ofreció menos posibilidades, pese a que el madrileño se mostró más cómodo por ese pitón. Una estocada defectuosa y un descabello pusieron fin a la faena. Vuelta al ruedo tras una leve petición y aviso.
Cuarto novillo: Nacho Torrejón — ovación.
El cuarto fue uno de los novillos más aprovechables de la tarde, con clase y nobleza, aunque también limitado de poder. Nacho Torrejón realizó una notable faena, toreándolo por ambos pitones con autoridad y personalidad. Por la derecha destacó en el toreo en redondo, mientras que al natural mostró mayor gusto y pureza. Hubo ligazón, fibra y un concepto clásico durante todo el trasteo, siempre con las fuerzas del animal muy medidas. La faena estuvo bien administrada, pero los fallos con el acero le privaron del premio: pinchazo, estocada trasera y tres descabellos. Ovación.
Quinto novillo: Samuel Castrejón — ovación tras aviso.
El quinto correspondió finalmente a Samuel Castrejón después de que Rafael de la Cueva no pudiera salir a lidiar su segundo, por lo que se corrió turno. El novillo de Albarrán tuvo clase y nobleza, pero acusó una evidente falta de fuerzas. Castrejón encontró en el pitón izquierdo su mejor argumento y dejó varios naturales de notable pureza y buen trazo, muy jaleados por los tendidos. Por la derecha el animal mostró menor poder. El reiterado desacierto con la espada le impidió transformar su actuación en un premio. Ovación tras aviso.
Sexto novillo: Nacho Torrejón — oreja con petición de la segunda.
El último novillo de la tarde, que inicialmente estaba previsto para salir en quinto lugar, resultó ser el más débil del encierro. Nacho Torrejón estuvo por encima de sus condiciones, comenzando por afianzarlo con muletazos a media altura y tandas cortas. Poco a poco fue aumentando la exigencia hasta encontrar el mejor momento por el pitón izquierdo, donde firmó dos buenas series de naturales, de trazo limpio, buena colocación y mano baja. Después volvió a la derecha para completar otra tanda de mérito y cerró la faena con unas ajustadas bernardinas. Pinchazo y estocada trasera. Oreja con fuerte petición de la segunda.