Abrió la tarde Gonçalo Alves, que mostró disposición desde el primer momento. Ante su primer novillo supo aprovechar las posibilidades de su oponente y rubricó una faena que le valió una oreja. En su segundo turno, mantuvo la actitud y buscó con insistencia el triunfo, aunque esta vez la recompensa se quedó en una ovación.
Juan Alberto Torrijos se enfrentó a una tarde más complicada en cuanto a resultados. Lo intentó en sus dos actuaciones, pero no terminó de encontrar el camino para redondear sus faenas. El público valoró su disposición, aunque finalmente escuchó silencio en ambos novillos.
La tarde tomó otro rumbo con Ruiz de Velasco, que salió decidido a aprovechar su oportunidad. En su primer novillo protagonizó la faena más rotunda del festejo, conectando con los tendidos y culminando su actuación con éxito. La petición de la afición se tradujo en dos orejas.
No bajó el nivel en su segundo turno. Ruiz de Velasco volvió a mostrarse firme y ambicioso, buscando cerrar la tarde con otro triunfo. Su labor encontró nuevamente el respaldo del público y terminó cortando una oreja, sumando así tres trofeos en el conjunto de la tarde.
De este modo, Ruiz de Velasco fue el gran triunfador de una jornada en la que salió a hombros, mientras que Gonçalo Alves dejó también su sello con un apéndice. Juan Alberto Torrijos, pese a su entrega, no encontró recompensa en una tarde marcada por la desigual fortuna de los actuantes.