Entre la bravura, la clase y la entrega; Morante, Talavante, Rufo y el mayoral por la Puerta Grande cortando 11 orejas en total en la última de Palencia

Javier Holgado
Redactor

Ficha del Festejo
PlazaPalencia
GanaderíaNuñez del Cuvillo
FestejoLa corrida de Núñez del Cuvillo ofreció un comportamiento variado y, en líneas generales, de notable calidad. En conjunto, un encierro de buen juego y con varios toros importantes, especialmente el tercero, que se le dio la vuelta al ruedo y el quinto otro gran ejemplar.
Morante de La Puebla
dos orejas y oreja
Alejandro Talavante
dos orejas con petición de rabo y dos orejas
Tomás Rufo
dos orejas y dos orejas
Primer toro: Morante de la Puebla — dos orejas.
La tarde en Palencia comenzó con la devolución del primer ejemplar por su falta de fuerzas. En su lugar salió otro toro de Núñez del Cuvillo que ya apuntó buenas condiciones desde los primeros tercios y al que Morante de la Puebla recibió con un toreo a la verónica de gran pureza.
El sevillano inició la faena con toreros muletazos por alto para después afianzar al animal con un toreo pausado y templado. Sobre la mano derecha surgieron los pasajes de mayor calidad, llevando la embestida con enorme suavidad. Por el izquierdo le faltó algo de continuidad, aunque Morante volvió a elevar el tono en el tramo final y consiguió meterse al público en el bolsillo. Una estocada puso en sus manos las dos orejas.
Segundo toro: Alejandro Talavante — dos orejas y petición de rabo.
Talavante protagonizó una actuación de gran intensidad ante el segundo de Núñez del Cuvillo. El extremeño conectó desde los primeros compases y encontró en el pitón izquierdo la mejor condición del animal, al que toreó con profundidad, temple y mucha personalidad.
La faena fue creciendo hasta alcanzar su punto culminante en las cercanías, con circulares, un cambiado por la espalda y unas bernardinas muy ajustadas. Talavante se mostró inspirado y poderoso durante todo el trasteo. Una estocada contundente desató la petición de los máximos trofeos, aunque finalmente paseó las dos orejas.
Tercer toro: Tomás Rufo — dos orejas.
Tomás Rufo salió dispuesto a mantener el alto nivel de la tarde ante ‘Parrando’, un importante ejemplar de Núñez del Cuvillo. El toledano se mostró muy rotundo desde el capote, aprovechando desde el primer momento las buenas condiciones del animal.
La faena de muleta alcanzó un gran nivel sobre ambas manos. Rufo toreó con profundidad y máxima emoción, firmando un trasteo de gran intensidad ante un toro bravo y con clase, hasta el punto de que llegó a escucharse una petición de indulto. Finalmente, el torero apostó por la espada y, tras un gran estoconazo, paseó las dos orejas.
Cuarto toro: Morante de la Puebla — oreja.
Morante volvió a dejar su sello con el capote frente al cuarto, al que recibió con un ramillete de chicuelinas de gran sabor. El toro llegó al último tercio más venido a menos y acusó una notable falta de humillación y ritmo.
El sevillano tuvo que emplearse a fondo para extraer muletazos limpios y de gran belleza, intentando aprovechar hasta el último resquicio de un animal que ofreció cada vez menos. La estocada resultó determinante para que Morante sumara una nueva oreja.
Quinto toro: Alejandro Talavante — dos orejas.
Alejandro Talavante volvió a mostrar su mejor versión ante el quinto de la tarde. Comenzó la faena por el pitón derecho en un trasteo que fue creciendo a medida que el toro de Núñez del Cuvillo fue entregándose.
Al natural llegó otro de los grandes momentos de la tarde. Talavante encontró la altura exacta para llevar la embestida y aprovechó el buen fondo del animal con un toreo templado y profundo. De nuevo por la derecha, ralentizó al máximo las embestidas en un ejercicio de temple y precisión. Las manoletinas pusieron emoción al epílogo antes de una estocada que rubricó una tarde cumbre del extremeño. Dos orejas.
Sexto toro: Tomás Rufo — dos orejas.
Fernando Sánchez y Sergio Blasco se desmonteraron tras protagonizar un destacado tercio de banderillas. Rufo sacó pronto al toro hasta la boca de riego, donde consiguió ligar las primeras tandas, aunque el animal dejó patente desde el comienzo su escaso fondo y falta de codicia. El torero trató de conducirlo siempre lo más toreado posible, pese a que el astado soltaba la cara al final de los muletazos. Ya en el tercio, el toro comenzó a orientarse al segundo y tercer viaje, llegando a propiciar un par de sustos al torero mientras intentaba apurar sus posibilidades al natural. Completamente rajado y buscando las tablas, Rufo no desistió y cerró la faena con un arrimón en el que los cambiados por la espalda elevaron la emoción en los tendidos. Tras una estocada, paseó las dos orejas.
Sexto toro: Tomás Rufo — dos orejas.
Fernando Sánchez y Sergio Blasco se desmonteraron tras protagonizar un destacado tercio de banderillas. Rufo sacó pronto al toro hasta la boca de riego, donde consiguió ligar las primeras tandas, aunque el animal dejó patente desde el comienzo su escaso fondo y falta de codicia. El torero trató de conducirlo siempre lo más toreado posible, pese a que el astado soltaba la cara al final de los muletazos. Ya en el tercio, el toro comenzó a orientarse al segundo y tercer viaje, llegando a propiciar un par de sustos al torero mientras intentaba apurar sus posibilidades al natural. Completamente rajado y buscando las tablas, Rufo no desistió y cerró la faena con un arrimón en el que los cambiados por la espalda elevaron la emoción en los tendidos. Tras una estocada, paseó las dos orejas.


