Crónicas

Tarde desigual con toros de escasa entrega y un Daniel Luque destacado

La corrida estuvo marcada por la falta de fuerza y transmisión de varios ejemplares, que limitaron el lucimiento de los toreros. Solo Daniel Luque logró destacar en una faena de inteligencia y firmeza ante el mejor toro del encierro.

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez

Coordinador

14 de Mayo de 2026
Tarde desigual con toros de escasa entrega y un Daniel Luque destacado

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de Toros de Las Ventas
GanaderíaToros de Vellosino
FestejoEl ganado mostró un comportamiento desigual, con varios toros deslucidos, de poca fuerza, sin entrega y embistiendo a media altura o de forma defensiva. En conjunto, predominó la falta de bravura y las dificultades para el lucimiento, aunque hubo algún ejemplar más exigente pero sin calidad clara.

Sebastián Castella

Silencio y Silencio tras dos avisos.

Daniel Luque

Palmas tras aviso y Ovación.

David de Miranda

Silencio y Silencio.

Sebastián Castella, El primer toro de la tarde fue protestado desde su salida debido a su escaso remate y poca fortaleza, especialmente en el tren trasero, donde se mostró suelto y débil. Delante ofrecía más seriedad, además de destacar por su longitud y osamenta. Durante el recibo con el capote de Sebastián Castella, evidenció falta de fuerza y escaso empuje en la embestida. En el primer puyazo acudió con cierta entrega y la cabeza baja, aunque posteriormente, en los capotes de la lidia, le costó humillar y apenas se empleó. A pesar de su fragilidad, no llegó a doblarse, y en el segundo puyazo permitió el castigo sin oponer demasiada resistencia.

Con la muleta, las limitadas condiciones físicas del animal hicieron muy complicada la labor de Sebastián Castella. El torero intentó conducir las embestidas con suavidad, pero ni el escaso fondo del toro ni el viento facilitaron el lucimiento. La faena quedó más en la intención que en el resultado, ya que el animal perdió las manos en varias ocasiones, provocando las protestas del público. Finalmente, Castella optó por abreviar la actuación. Mató de una estocada corta bien colocada y remató la faena con un descabello.


Daniel Luque, El toro destacó por su imponente presencia delantera, muy bien armado de pitones, alto y largo de hechuras, aunque algo fino de cuerpo y con menos remate en la parte trasera. Desde el inicio se mostró poco entregado, tanto en el capote como en el caballo, desplazándose siempre a media altura y sin demasiada transmisión. La lidia se desarrolló de manera favorable para el animal, lo que evitó que acusara aún más su falta de fuerza, aunque evidenció un poder muy limitado.

En la faena de muleta, el toro tuvo un buen inicio en las embestidas, aunque su escasa capacidad para humillar apareció a partir del tercer pase, condicionada por su propia estructura física. Daniel Luque fue descubriendo poco a poco las posibilidades del animal, comenzando con tandas más rectas y suaves para después bajar la mano y exigirle más en los siguientes muletazos. Con experiencia y gran inteligencia, el torero aprovechó la inercia del astado sin forzarlo en exceso, evitando que perdiera las manos. Buscó la continuidad de la faena llevando siempre al toro hacia el pitón contrario y apoyándose en un constante juego de piernas. Cerró su actuación con una gran estocada y sonó un aviso.


David de Miranda, Muy protestado de salida el tercero, falto de remate y de expresión en los cuartos traseros. Un toro alto, cuesta arriba y con mucho hueso. Demasiado suelto de carnes y estrecho de ijares. Sale barbeando las tablas.

En el capote presenta un embroque corto y ajustado, lo justo para que David de Miranda pueda estirarse a la verónica. El toro muestra poco celo y termina los lances con la cara alta, aunque la firmeza del torero, sin perder apenas terreno y llevándolo muy toreado desde cerca, consigue dar continuidad y ligazón al saludo capotero.


Sebastián Castella, De tipo antiguo, veleto y corto de cuello, un toro poco armónico y de escasa presencia. Embiste a media altura y con las manos por delante en el capote de Sebastián Castella, que lo recibe con disposición y remata por chicuelinas. En varas, empuja al caballo por el pecho con el pitón izquierdo, aunque sin demasiada fijeza y con la cara alta. Muy deslucido durante los primeros tercios.

Con la muleta, Castella inicia sentado en el estribo con muletazos por alto. El francés intenta dar recorrido y ligar las tandas, pero el toro, que embiste sobre las manos y sin transmisión, apenas ofrece opciones. Pese al esfuerzo del torero por buscar lucimiento, el público pide abreviar. Pinchazo y aviso. En el segundo intento, el estoque tropieza con una banderilla. Estocada al tercer intento.


Daniel Luque, El quinto fue un toro imponente, muy largo, alto y con mucho volumen, el más corpulento del encierro. A Daniel Luque le costó acoplarse de salida, ya que el animal tenía dificultades para humillar. Empujó con fuerza en el primer puyazo y en el segundo metió la cara abajo. David de Miranda intervino en el quite por gaoneras, pasando un momento de apuro cuando el toro se le vino a media altura. Después, Luque respondió por chicuelinas ante un toro que embestía con poca entrega. También destacaron Juan Contreras y Jesús Arruga en banderillas frente a un animal muy exigente. Luque brindó la faena al público.

Con la muleta, el sevillano llevó al toro al tercio y planteó una labor basada en la entrega y la firmeza. El de Vellosino tenía muchas complicaciones para seguir la tela y Luque, con inteligencia y buen juego de piernas, buscó siempre el pitón contrario para dar continuidad a las tandas. Parte del público protestó por la colocación, aunque el toro apenas permitía más opciones. Muy expuesto entre los pitones, Luque volvió a jugarse el tipo en una faena que por momentos no fue suficientemente valorada. Sonó un aviso antes de entrar a matar. Dejó una estocada y hubo petición de oreja, especialmente en algunos tendidos, aunque finalmente todo quedó en una ovación.

David de Miranda, El toro presenta una conformación larga y alta, con el tren anterior más desarrollado que el posterior, y un perfil estrecho en la cabeza. En el inicio del tercio de capote le cuesta acudir a los cites, especialmente en el recibo de David de Miranda. Tiene poca fuerza y no se emplea, aunque no llega a doblar las manos. Su falta de equilibrio en la parte trasera hace que quede descolocado y no se asiente bien. En el caballo muestra cierta fijeza, pero sin entrega. En banderillas resulta poco lucido, con un galope débil y a media altura.

En la muleta, el animal no se entrega y va siempre por delante de los movimientos, mostrando una actitud defensiva y carente de bravura, lo que deja sin opciones de lucimiento al torero. La faena no consigue conectar con el público, que pierde interés. La estocada es baja y la labor se salda con silencio.

Ficha del festejo:
Plaza de Toros de las Ventas (Madrid), sexto festejo de la feria de San Isidro.

Prácticamente Lleno.

Toros de Vellosino.

Sebastián Castella, Silencio y Silencio tras dos avisos.

Daniel Luque, Palmas tras aviso y Ovación.

David de Miranda, Silencio y Silencio.
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