José Garrido y Morenito lo mejor de una tarde desigual con los Baltasar Ibán en Vic-Fezensac
El extremeño firma los pasajes más templados del festejo ante un exigente quinto, mientras Morenito de Aranda pierde premio con la espada y Juan de Castilla muestra entrega sin recompensa
24 de Mayo de 2026

Ficha del Festejo
PlazaPlaza de toros de Vic-Fezensac, Francia
GanaderíaToros de Baltasar Ibán
FestejoCuarto festejo de la Feria de Pentecostés. Dos tercios de entrada.
Morenito de Aranda
palmas tras aviso y pitos tras aviso
José Garrido
silencio y ovación
Juan de Castilla
silencio tras aviso y silencio
Vic-Fezensac volvió a registrar una magnífica entrada en su cuarta corrida de feria, una cita marcada por la seriedad de la afición francesa y por el desigual comportamiento de la corrida de Baltasar Ibán. En una tarde de pocas concesiones, José Garrido y Morenito de Aranda dejaron los momentos más destacados frente a un encierro de escasa regularidad, mientras que Juan de Castilla puso voluntad y disposición sin encontrar el eco deseado en los tendidos.
Abrió plaza un toro de correcta presencia pero justo de poder en varas. Morenito de Aranda entendió pronto las condiciones del animal, especialmente por el pitón derecho, por donde logró muletazos ligados y de buen trazo. El burgalés construyó una labor seria y asentada que apuntaba al premio, pero los aceros diluyeron las opciones de trofeo. Fue ovacionado tras escuchar un aviso.
El segundo acudió con prontitud al caballo y cumplió en tres encuentros, dejando patente su fijeza. Ya en la muleta mostró movilidad, aunque con cierta brusquedad en las embestidas. Garrido optó por una lidia medida, sin terminar de confiarse con un oponente de comportamiento irregular. Lo más lucido llegó con el capote en un vistoso quite por chicuelinas. Silencio.
El tercero ofreció mejores posibilidades de las aparentadas en los primeros tercios. Juan de Castilla comenzó su faena de rodillas en los medios, conectando rápidamente con los tendidos. El colombiano aprovechó las virtudes del pitón derecho para encadenar tandas de mérito y emoción, aunque el toro fue apagándose progresivamente. El fallo con la espada enfrió cualquier expectativa y todo quedó en silencio tras aviso.
Poco pudo hacer Morenito frente al cuarto, un ejemplar descastado, de embestida deslucida y querencia acusada. El diestro puso empeño y oficio para mantener en pie una faena sin materia prima. La complicada suerte suprema prolongó el mal sabor de boca y el público expresó su desaprobación con pitos tras aviso.
La obra más compacta de la tarde llegó con el quinto. Un castaño de notable presencia que acudió con entrega al caballo pese al fuerte castigo recibido. Exigente y nada sencillo, el toro encontró respuesta en un Garrido firme y capaz de someter las embestidas por el pitón derecho. El extremeño fue imponiendo temple y mando hasta cuajar tandas de gran calidad, las más redondas del festejo. Una estocada defectuosa redujo el balance a una ovación que supo a poco.
El cierre de plaza estuvo marcado por la polémica. El sexto fue protestado con fuerza desde su salida por una parte importante del público debido a su presentación. Las protestas se prolongaron durante buena parte de la lidia, condicionando el ambiente y restando atención a cuanto sucedía en el ruedo. Juan de Castilla, voluntarioso y entregado, intentó extraer opciones de un toro sin transmisión, pero su esfuerzo pasó inadvertido. Silencio.

Costedoat. R

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